Ni la operación ni el parón de selecciones han apartado a Quique Sánchez Flores del Alavés. El entrenador fue operado de una lesión en la rodilla, pero no se ha alejado del vestuario. Sigue al mando mientras avanza en su recuperación. La noticia ha sorprendido porque el club ha confirmado que Quique mantiene su rutina diaria y no ha dejado el equipo ni un solo día.
El Alavés lo comunicó oficialmente durante el parón internacional. La operación se hizo en Madrid y el estado de salud del entrenador es estable. Según el club, los doctores Manuel Leyes y César Flores llevaron a cabo la intervención sin problemas. La entidad insiste en que Quique evoluciona bien y no ha habido complicaciones. Así han querido calmar cualquier inquietud entre los aficionados. No han dado detalles sobre el tipo de lesión ni sobre el procedimiento, y tampoco han fijado plazos para la recuperación. Esto es lo habitual en estos casos, según la Agencia EFE.
La intervención de Quique Sánchez Flores se realizó en Madrid durante el parón de selecciones, minimizando el impacto en la dinámica del equipo.
Mientras tanto, la vida personal de Quique Sánchez Flores también ha cambiado. El entrenador acaba de convertirse en abuelo. Hace unas semanas estuvo en el bautizo de su nieto, hijo de Patricia Sánchez Flores y Javier Millet. Fue un momento familiar que ha coincidido con su recuperación. La imagen de Quique en ese acto, aún convaleciente pero presente, se ha visto como una muestra de su carácter y cercanía con los suyos.
Su relación con Blanca Romero tampoco pasa desapercibida. Aunque ambos prefieren la discreción, su vínculo sigue estable desde 2025, según se ha visto en sus pocas apariciones públicas. A pesar de todo, Quique no ha dejado de cumplir con sus tareas al frente del Alavés. Ni los cambios personales ni los problemas físicos han alterado su compromiso profesional.
El club lo ha dejado claro: “El entrenador albiazul continuará desarrollando su actividad habitual al frente del primer equipo durante su recuperación”. Esta decisión, tomada en pleno parón de selecciones, ha permitido a Quique pasar por quirófano sin perder el ritmo de la competición. Su gestión de la recuperación y su presencia diaria en el equipo han dado tranquilidad en Vitoria. Allí, la figura del técnico sigue siendo clave para el proyecto deportivo. Además, según información de Marca, la operación no pone en duda su presencia en el próximo partido ante el Atlético de Madrid, previsto para el 10 de octubre, salvo que surjan complicaciones.
El club no ha comunicado detalles sobre el tipo de lesión ni el procedimiento exacto, y los plazos de recuperación no han sido especificados oficialmente. La postura institucional es que Quique Sánchez Flores seguirá al frente del equipo salvo imprevistos médicos.
En el fútbol español, no es la primera vez que un entrenador es noticia por motivos de salud. Julen Guerrero también lo fue tras un episodio médico, como informó espanol.news. En ambos casos, la respuesta ha sido la misma: mantener la profesionalidad y no rendirse ante la adversidad.
La historia de Quique Sánchez Flores estos días es la de alguien que no se permite pausas, ni siquiera tras pasar por quirófano. Ha sabido compaginar la recuperación física con la dirección del equipo y su nuevo papel en la familia. Así refuerza la imagen de un técnico que no se esconde ante los retos, ni personales ni profesionales. En un momento en que la estabilidad y la presencia cuentan más que nunca en los banquillos, la actitud de Quique marca la diferencia y explica por qué sigue siendo una figura respetada dentro y fuera del campo.