España registra cuatro casos de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en 2026, el máximo en diez años. Un paciente ha fallecido y las autoridades han activado protocolos de aislamiento. El virus ya es endémico en el país.
España enfrenta en 2026 el mayor repunte de fiebre hemorrágica de Crimea-Congo de la última década, con cuatro contagios confirmados y un fallecido, según datos de la Sociedad Española de Enfermedades Infecciosas y Microbiología Clínica (Seimc). El último caso, detectado en Salamanca, ha obligado a trasladar a un hombre de 71 años al Hospital Gómez Ulla de Madrid, donde permanece aislado bajo estrictas medidas de seguridad.
La Junta de Castilla y León notificó el tercer caso del año y activó los protocolos de control, identificando y monitorizando a los contactos del paciente. El seguimiento incluye controles periódicos de temperatura y comunicación inmediata de cualquier síntoma sospechoso a los epidemiólogos de referencia. Las autoridades insisten en que el virus, transmitido principalmente por la garrapata Hyalomma lusitanicum, ya no puede considerarse una amenaza lejana o exótica: su presencia es endémica en la península ibérica y el riesgo se concentra entre abril y agosto, con picos en junio y julio.
El portavoz de la Seimc, José Miguel Cisneros, advierte que los fluidos corporales de los infectados son altamente contagiosos, por lo que los pacientes deben ser atendidos en Unidades de Aislamiento de Alto Nivel por personal equipado con protección especial. Aunque la mayoría de las infecciones cursan de forma asintomática o leve, hasta un 30% de los casos puede evolucionar a cuadros hemorrágicos graves, con una mortalidad que oscila entre el 20% y el 40%. No existe tratamiento específico ni vacuna aprobada, y solo se emplean terapias experimentales en los casos más graves.
El Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) confirma que España es el único país europeo con transmisión local de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo en 2026. Desde 2013, la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica del Instituto de Salud Carlos III ha registrado 23 casos autóctonos, todos ellos requiriendo hospitalización y seis con desenlace mortal, principalmente en varones de entre 51 y 80 años. Salamanca concentra la mayoría de los contagios, aunque también se han detectado casos en Badajoz, Cáceres y Toledo.
El Plan Nacional de Prevención, Vigilancia y Control de las Enfermedades Transmitidas por Garrapatas, en vigor desde hace dos años, establece los criterios de actuación ante estos brotes. El cambio climático favorece la expansión de la garrapata vector a nuevas zonas, ampliando el riesgo a casi toda la península. La única medida eficaz de prevención sigue siendo evitar la picadura, especialmente en los meses cálidos y en áreas rurales o de monte bajo.
La fiebre hemorrágica de Crimea-Congo es una enfermedad viral grave transmitida por garrapatas, con síntomas iniciales similares a la gripe y potencial evolución a hemorragias internas. El periodo de incubación varía entre 1 y 13 días. La vigilancia epidemiológica y la rápida identificación de casos son claves para contener la transmisión. En ausencia de tratamiento específico, la prevención y el aislamiento de los casos sospechosos resultan fundamentales para limitar el impacto de la enfermedad en España.