El turismo en España ha vuelto a batir marcas este verano. Según la última encuesta del INE, los hoteles registraron en julio 44,8 millones de pernoctaciones, la cifra más alta jamás alcanzada en ese mes. Este récord llega en un contexto de precios históricos: alojarse en un hotel de tres o cuatro estrellas costó de media un 7% más que el año anterior, situando la tarifa diaria en casi 157 euros por habitación doble.
El crecimiento de la demanda, aunque mínimo —apenas un 0,3% interanual—, se ha visto impulsado por la subida de precios, que compensa la saturación en los destinos más populares. Los turistas extranjeros sumaron 30 millones de pernoctaciones, un 0,7% más, mientras que los nacionales descendieron un 0,4% hasta los 14,8 millones. El encarecimiento ha afectado especialmente al turismo interno, que muestra mayor sensibilidad ante el aumento de costes.
Por categorías, los hoteles de cinco estrellas alcanzaron una tarifa media de 339 euros, aunque su incremento fue solo del 0,3%. El mayor salto se dio en los establecimientos de cuatro estrellas, con 164 euros por noche (un 7,2% más), y en los de tres estrellas, con 133 euros (un 6,8% más). Marbella se situó a la cabeza de los destinos más caros, con una media de 416 euros por habitación y noche, un 22% más que el año anterior. Le siguieron San Sebastián (284 euros, +14%), Chiclana de la Frontera (234 euros, +3,3%) y Estepona (210 euros), que, de forma atípica, bajó un 44%.
El impacto de los precios y la masificación se ha notado en los principales mercados emisores. Reino Unido, Alemania y Francia sumaron 14,4 millones de pernoctaciones, el 32,2% del total, pero con evoluciones dispares: los británicos apenas crecieron un 0,6%, mientras que los alemanes y franceses retrocedieron un 0,4% y un 2,7%, respectivamente. Países Bajos destacó como el cuarto mercado, con un aumento del 3,6% y 1,52 millones de pernoctaciones, superando a Italia.
Baleares, pese a liderar en número de pernoctaciones (10,78 millones, el 24% del total), sufrió la mayor caída entre las seis comunidades más turísticas, con un descenso del 1,7% respecto a julio de 2025. El 94% de las estancias en la región dependen del turismo extranjero, una proporción superior a la de Canarias (82%), Cataluña (74%), Madrid (62%), Comunidad Valenciana (49%) y Andalucía (48%).
El aumento generalizado de tarifas ha impulsado la rentabilidad hotelera. El ingreso medio por habitación disponible subió un 6,6% anual, hasta los 119,3 euros, marcando un nuevo máximo histórico. Esta cifra duplica la registrada en julio de 2021, en plena salida de la pandemia, y supera en un 55% el pico previo a la crisis sanitaria de 2019.
España se mantiene como uno de los destinos turísticos más demandados de Europa, aunque la presión sobre precios y capacidad plantea retos para la próxima temporada. El sector hotelero sigue ajustando su estrategia ante el encarecimiento de la energía, los salarios y los suministros, mientras los viajeros buscan alternativas o ajustan sus estancias. Según datos del INE, la evolución de los mercados internacionales y la respuesta de los turistas nacionales serán claves para el cierre del año.