Renfe ha cancelado todos los trenes de Cercanías en Valencia y ha parado las conexiones ferroviarias con Cataluña tras la alerta roja por lluvias extremas. Miles de viajeros se han visto afectados. La decisión responde a la previsión de lluvias torrenciales que pueden poner en peligro tanto las vías como a los pasajeros.
La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) ha subido el aviso a rojo en Tarragona y Castellón. En estas zonas se esperan hasta 90 litros por metro cuadrado en solo una hora y acumulados de hasta 250 litros en 12 horas. El litoral sur de Tarragona y los litorales norte y sur de Castellón son los puntos más expuestos. Hay riesgo alto de crecidas rápidas e inundaciones en zonas bajas, ramblas y arroyos.
A primera hora del 2 de octubre, Renfe ya había restablecido parcialmente la circulación en Valencia, reanudando los servicios de Cercanías C1, C2, C3 y trenes de Media Distancia, aunque la línea C6 València–Castelló seguía suspendida.
El episodio de lluvias viene por la mezcla de aire frío en altura y la entrada de humedad desde un Mediterráneo muy cálido. Esto favorece tormentas muy fuertes, capaces de soltar mucha agua en poco tiempo, con granizo grande y rachas de viento intensas.
La inestabilidad no solo afecta a Tarragona y Castellón. Valencia y Alicante también están entre las zonas más expuestas, con previsión de hasta 60 litros por metro cuadrado en una hora en el litoral valenciano. Murcia, Ibiza, Formentera, Almería y Granada siguen con avisos por lluvias y tormentas. La AEMET espera que la inestabilidad avance por la tarde hacia Madrid, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Aragón y Extremadura. En la Comunidad de Madrid se prevén hasta 20 litros en una hora, con posible granizo y viento fuerte.
Según datos de la Agencia EFE, en la Comunidad Valenciana ya se habían registrado 145 litros por metro cuadrado en solo 12 horas hasta la mañana del 2 de octubre, lo que explica la extrema precaución de las autoridades y operadores ferroviarios.
El parón en el tren se suma a los problemas en otras regiones. Según información reciente, las lluvias fuertes han obligado a cancelar vuelos y cortar carreteras y trenes en Cataluña. Esto muestra la gravedad del episodio en el este peninsular.
Para el sábado, la AEMET prevé que las lluvias más fuertes se desplacen hacia Cataluña, Baleares y otras zonas del Mediterráneo. El domingo, una dana podría situarse al oeste de la Península y provocar nuevos chubascos y tormentas en muchas zonas, aunque todavía hay incertidumbre sobre cómo evolucionará. Los modelos actuales apuntan a que la inestabilidad podría seguir hasta mediados de la próxima semana, aunque sin la fuerza de estos días.
La decisión de Renfe de parar los servicios en Valencia y las líneas con Cataluña muestra el nivel de riesgo y la prioridad de proteger la seguridad ante lluvias torrenciales. La coordinación entre autoridades y operadores de transporte será clave para reducir el impacto en la movilidad y evitar emergencias en las zonas más vulnerables. Este episodio deja claro que hay que adaptar infraestructuras y protocolos ante fenómenos extremos que, según la AEMET, se repiten cada vez más en el litoral mediterráneo español.