El partido de cuartos de final entre Carlos Alcaraz y Ben Shelton en el US Open empezó mucho más tarde de lo previsto. La sesión nocturna en el Arthur Ashe Stadium se retrasó por la larga batalla entre Frances Tiafoe y Alex Michelsen, que duró 4 horas y 39 minutos, según Reuters y otros medios. Esto obligó a reorganizar el horario de toda la jornada.
El retraso afectó también al partido femenino entre Jessica Pegula y Emma Navarro, que comenzó con más de 40 minutos de demora. Solo después de ese encuentro, Alcaraz y Shelton pudieron salir a la pista. La espera se hizo larga tanto para los jugadores como para el público en Nueva York.
El partido entre Alcaraz y Shelton fue programado oficialmente como la segunda cita de la sesión nocturna del martes 9 de septiembre de 2026 en el Arthur Ashe Stadium, según el calendario del US Open.
El contexto es exigente para Carlos Alcaraz. El murciano volvió a Nueva York tras casi cinco meses fuera por una lesión en la muñeca. Ha superado las rondas anteriores con solvencia: primero ante Safiullin, Faria y Wu, y luego con una victoria clara frente a Paul (6-4, 6-3, 6-4), según la BBC. Ahora le espera Ben Shelton, octavo cabeza de serie y el rival estadounidense más fuerte en este tramo del torneo. Alcaraz ya le ha ganado en sus tres enfrentamientos previos.
El ganador de este partido se enfrentará en semifinales a Frances Tiafoe, que remontó ante Michelsen con parciales de 5-7, 3-6, 7-5, 6-3 y 7-6(6). Según The Athletic y otros medios, el quinto set se decidió en un tiebreak. La resistencia física y mental será clave después de una jornada tan larga en el Arthur Ashe Stadium.
La organización del torneo tuvo que ajustar los horarios por la acumulación de partidos y los retrasos causados por la lluvia, como informó Reuters. Esta situación recuerda a otros eventos deportivos donde los retrasos complican la logística y afectan tanto a los jugadores como a los aficionados. Algo parecido ocurre en otros ámbitos, como el transporte urbano, donde la falta de previsión genera malestar, como se vio en el análisis reciente sobre el servicio de bicicletas en Barcelona.
Shelton impresionó a Alcaraz durante los entrenamientos previos al torneo, y el propio español mostró un nivel de juego muy alto pese a su reciente regreso tras la lesión, según reportes de Reuters.
El US Open de este año está dejando claro lo exigente que puede ser un gran torneo. Cada ronda pide más y los imprevistos pueden cambiar el rumbo de la competición. La capacidad de adaptarse y de mantener la concentración en noches largas como esta puede decidir quién avanza. En el tenis de élite, no basta con el talento: la resistencia y la cabeza cuentan tanto como el juego. El desenlace de la noche en Nueva York pondrá a prueba a ambos tenistas y recuerda que la incertidumbre es parte del deporte profesional.