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Reyes Maroto se impone en las primarias del PSOE en Madrid por el apoyo clave de tres distritos

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Reyes Maroto se impone en las primarias del PSOE en Madrid por el apoyo clave de tres distritos Español.News
Reyes Maroto se impone en las primarias del PSOE en Madrid por el apoyo clave de tres distritos

Reyes Maroto logra la candidatura del PSOE a la alcaldía de Madrid tras vencer a Enma López por más de 200 votos. El respaldo masivo en Latina, Hortaleza y Villaverde fue decisivo. La participación se quedó en el 34%.

Reyes Maroto será la candidata del PSOE a la alcaldía de Madrid tras imponerse en unas primarias marcadas por la baja participación y el peso determinante de tres agrupaciones: Latina, Hortaleza y Villaverde. En estos distritos, Maroto obtuvo un respaldo superior al 80%, lo que le permitió superar a Enma López por más de 200 votos y asegurar la victoria en el recuento final de las 23 agrupaciones socialistas de la capital.

La movilización en favor de Maroto fue especialmente visible en Latina, la agrupación más numerosa de Madrid, donde la diferencia fue abrumadora: 120 votos frente a 29 para López. Situaciones similares se repitieron en Hortaleza (78-12) y Villaverde (73-12), donde los secretarios generales de cada agrupación, todos ellos concejales en el Ayuntamiento, respaldaron abiertamente a Maroto durante todo el proceso. Este apoyo del aparato municipal resultó clave para inclinar la balanza.

El proceso interno estuvo marcado por la desmovilización de la militancia. De los 5.512 afiliados con derecho a voto, solo participaron 1.884, lo que supone una participación del 34,2%. Maroto recibió 1.045 votos (55,4%) y López 841 (44,6%). Paradójicamente, ambas candidatas habían reunido más avales que votos: Maroto sumó 1.376 avales y López 1.028, lo que generó expectativas de una contienda más ajustada. Sin embargo, la diferencia en la forma de recoger los avales —con López obteniendo más de la mitad de manera telemática y Maroto menos del 15%— reflejó distintas capacidades de movilización presencial.

La dirección regional del PSOE, encabezada por Óscar López, jugó un papel activo para frenar el avance de Enma López, especialmente tras el acto multitudinario que la aspirante celebró en el Círculo de Bellas Artes, donde reunió a 400 militantes y cuadros del partido. La presencia de figuras de otras federaciones, como Carlos Martínez de Castilla y León, fue interpretada como una intromisión y aceleró la reacción del aparato madrileño.

En el reparto de agrupaciones, Maroto se impuso en 14, acumulando una ventaja de 444 votos, mientras que López ganó en nueve, con una renta de 240 votos insuficiente para revertir el resultado. Los apoyos más sólidos para López llegaron en Arganzuela (81-12), Retiro (68-17) y Moncloa (52-12), donde la estructura local se volcó con su candidatura.

El proceso no estuvo exento de tensiones internas. Desde la candidatura de López se denunció que la obligación de votar presencialmente penalizó a quienes habían avalado online. Además, voces como la de Manuel de la Rocha, referente de Izquierda Socialista, señalaron la persistencia de presiones y dinámicas de aparato en la toma de decisiones, a pesar de la teórica apertura de las primarias a la militancia.

Tras su victoria, Maroto evitó confirmar si contará con Enma López en su equipo, insistiendo en la idea de un proyecto colectivo y de unidad en el PSOE madrileño. También subrayó la importancia de que, por primera vez en más de 25 años, una candidata socialista repita en unas elecciones municipales en la capital, algo que no ocurría desde los tiempos de Juan Barranco.

El contexto de la política madrileña ha estado marcado en los últimos años por intensos debates internos y movimientos en el seno del PSOE, como se ha visto también en otros casos recientes que han generado atención mediática, por ejemplo, en investigaciones sobre figuras relevantes del entorno político de Madrid, como se detalla en un reportaje sobre las pesquisas en torno a la pareja de Ayuso y directivos de Quirón.

En perspectiva, la victoria de Maroto refuerza la posición de la dirección regional y evidencia la influencia de las agrupaciones con mayor peso orgánico en la capital. El resultado también pone de manifiesto la dificultad de movilizar a la militancia en procesos internos y la persistencia de dinámicas tradicionales en la política de partido. Desde 1991, el PSOE no había repetido candidato en Madrid, y en las últimas décadas han pasado siete aspirantes distintos por la candidatura municipal socialista. La elección de Maroto supone un intento de consolidar un liderazgo estable en un contexto de fragmentación y competencia interna.

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