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Rodalies mantiene retrasos y no logra recuperar la puntualidad tras la crisis

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Rodalies mantiene retrasos y no logra recuperar la puntualidad tras la crisis Español.News
Rodalies mantiene retrasos y no logra recuperar la puntualidad tras la crisis

La red de Rodalies sigue lejos de la normalidad tras el accidente de Gelida. En junio, la mitad de los trenes no cumplió el horario y la demora media superó los 22 minutos. La demanda aún no se estabiliza.

La red de Rodalies en Cataluña continúa arrastrando graves problemas de puntualidad y servicio seis meses después del accidente ferroviario en Gelida, que marcó el inicio de una crisis sin precedentes. Aunque el número de pasajeros ha mejorado respecto a los primeros meses del año, la mitad de los trenes sigue sin cumplir el horario previsto y los retrasos afectan a miles de usuarios cada día.

El accidente del 20 de enero de 2026, cuando un muro de la AP7 cayó sobre las vías de la R4 y un tren impactó de lleno, provocó la muerte de un maquinista en prácticas y dejó decenas de heridos. Este suceso obligó a suspender toda la red para revisar infraestructuras y acometer obras de urgencia, lo que derivó en limitaciones de velocidad, cortes y servicios alternativos por carretera. La crisis coincidió con la creación de la empresa mixta Generalitat-Renfe Viajeros, que asumirá competencias en 2027.

Según los datos de Renfe correspondientes a junio, la recuperación de la demanda ha sido parcial. En enero, la red perdió un 31,6% de viajeros respecto al año anterior, y en febrero la caída llegó al 33,1%. Marzo marcó el inicio de la recuperación, aunque la cifra seguía un 11,5% por debajo de 2025. El punto álgido se alcanzó en abril, cuando la gratuidad decretada por la Generalitat permitió superar los registros del año anterior, con 9,66 millones de usuarios. Sin embargo, tras el fin de la gratuidad el 9 de mayo, la demanda volvió a descender y en junio se estabilizó en torno a los nueve millones de pasajeros, lejos de los mejores datos previos a la crisis.

La puntualidad sigue siendo el principal talón de Aquiles. En junio se realizaron 17.698 circulaciones, pero solo el 50,5% de los trenes llegó a la hora prevista. Aunque la cifra mejora respecto a los meses anteriores, uno de cada dos trenes sigue acumulando retrasos. El retraso medio de los trenes que no cumplieron el horario fue de 22,3 minutos, un dato que apenas ha variado desde enero. El conjunto de circulaciones, incluyendo los trenes puntuales, registró una demora media de 1,5 minutos.

El cumplimiento del servicio, es decir, la relación entre trenes programados y los que realmente circularon, alcanzó el 94,8% en junio, tras haber caído hasta el 38% en las primeras semanas del año. Sin embargo, más del 5% de las circulaciones previstas se cancelaron. Los minutos de retraso atribuidos a incidencias aumentaron en junio, siendo el 75,2% por causas externas como robos de cable, incidencias en la infraestructura, suicidios, incendios o fenómenos meteorológicos. El resto, un 24,8%, se debió a causas internas de Renfe.

La comparación con la red de cercanías de Madrid deja en evidencia la situación de Rodalies. En junio, Madrid registró 35.481 circulaciones y 21 millones de viajeros, con un retraso medio de solo 0,5 minutos y un 65,4% de trenes puntuales. En Cataluña, la regularidad fue del 77,7% y el cumplimiento del servicio del 94,8%, ambos por debajo de los datos madrileños.

Rodalies presta servicio a 166 municipios catalanes, con 1.120 kilómetros de vías, 200 estaciones y 271 trenes. Antes de la crisis, transportaba cerca de medio millón de viajeros diarios. El deterioro acumulado de la infraestructura, los accidentes y las obras han provocado una pérdida de confianza y una demanda aún inestable. La red sigue lejos de recuperar la normalidad y la puntualidad, mientras los usuarios afrontan cada día cancelaciones, retrasos y una calidad de servicio muy por debajo de lo esperado.

En el contexto ferroviario español, Rodalies representa uno de los sistemas de cercanías más extensos, pero también más afectados por la falta de inversión y mantenimiento en los últimos años. La gestión compartida entre Generalitat y Renfe, que se hará efectiva en 2027, podría suponer un cambio en la gestión, aunque los retos estructurales persisten. La situación actual subraya la importancia de la inversión en infraestructuras y la necesidad de medidas urgentes para garantizar un servicio fiable y seguro para los usuarios en Cataluña.

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