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Seguidores de Susana Díaz debaten el futuro de Montero ante nuevas elecciones en la región

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Seguidores de Susana Díaz debaten el futuro de Montero ante nuevas elecciones en la región Español.News
Seguidores de Susana Díaz debaten el futuro de Montero ante nuevas elecciones en la región

Dentro del PSOE andaluz se plantea el relevo de su líder tras el batacazo electoral. Tras el fracaso en las elecciones en Andalucía, crecen las voces dentro del PSOE que piden un cambio de dirección. El equipo de Montero mantiene, por ahora, la unidad, pero la presión va en aumento. Se avecinan nuevas campañas electorales.

Dentro de la federación andaluza del PSOE han aumentado las dudas sobre la capacidad de María Jesús Montero para sacar al partido de la prolongada crisis tras otra derrota electoral. Los antiguos partidarios de Susana Díaz, integrados en el equipo de Montero después de las recientes purgas, hablan abiertamente de la necesidad de un cambio de liderazgo, aunque piden no precipitarse hasta que finalicen los próximos ciclos electorales.

Según los representantes del llamado “susanismo”, Montero no ha logrado superar las tendencias negativas heredadas de la etapa de Juan Espadas, ni devolver al PSOE andaluz la posición que tenía antes. Aunque Montero fue designada líder por iniciativa de Pedro Sánchez y no elegida en primarias abiertas, su apoyo entre antiguos adversarios fue más bien una medida obligada. Ahora, después de que el partido haya obtenido el peor resultado de los últimos años, se debate la búsqueda de un nuevo líder capaz de preparar a la organización para las próximas elecciones municipales y, posiblemente, unas legislativas anticipadas.

Al mismo tiempo, pese a las discrepancias internas, el equipo de Montero muestra unidad de puertas afuera. En la reciente reunión de la comisión ejecutiva provincial, no se escuchó ninguna crítica abierta contra la secretaria general. Según los asistentes, Montero se mostró segura y llamó a centrarse en la preparación de las nuevas elecciones, subrayando la importancia del trabajo en la oposición y de movilizar al electorado.

Los partidarios de Susana Díaz señalan que no se puede atribuir toda la responsabilidad del fracaso únicamente a Montero. Recuerdan que hace apenas un año y medio las encuestas pronosticaban un resultado aún peor para el PSOE de Andalucía, y parte de los problemas se debe al legado de la dirección anterior. Sin embargo, en este sector consideran que la renovación de la dirección es inevitable si el partido quiere evitar nuevas pérdidas.

Fuentes internas del partido subrayan que ahora no es momento para movimientos bruscos: se avecinan elecciones municipales y posiblemente unas generales anticipadas, que podrían coincidir en el calendario. Iniciar un proceso de relevo de liderazgo en este periodo, en su opinión, sería un error estratégico. Sólo si las elecciones generales se adelantan a este año, el debate sobre el cambio de líder podría acelerarse.

Por ahora, no se observa ningún movimiento organizado contra Montero dentro del partido. La prioridad sigue siendo la preparación para las próximas campañas electorales, a pesar de algunas críticas puntuales, como las de Rafael Escuredo o Luis Ángel Hierro, quien anteriormente intentó disputar el liderazgo a Montero. La cuestión sobre el futuro liderazgo queda, en esencia, aplazada hasta que finalicen las etapas electorales clave.

La situación en el PSOE andaluz refleja una tendencia más amplia hacia la cautela en la reorganización de equipos tras unos comicios fallidos. Es una dinámica similar a la de otras estructuras políticas, como se informó recientemente en el análisis del equilibrio de fuerzas en el Consejo Fiscal de España (más detalles aquí), los conflictos internos a menudo conducen a una unidad temporal para mantener las posiciones ante nuevos retos electorales.

Para referencia: el PSOE de Andalucía es la mayor organización regional de socialistas en España, que durante mucho tiempo definió el panorama político de la región. Tras perder el poder en 2018, el partido no ha logrado recuperar su antigua posición, y las últimas elecciones solo han intensificado el debate sobre la necesidad de renovar la dirección. En los próximos meses, la atención estará centrada en cómo el partido afronta los desafíos internos y se prepara para los nuevos comicios.

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