El mexicano Sergio Pérez ha establecido un récord poco habitual en la Fórmula 1: necesitó 215 carreras para lograr su primera pole position, más que cualquier otro piloto en la historia reciente. Lo consiguió en el circuito urbano de Jeddah, superando a Charles Leclerc por solo 0,025 segundos, según datos de Phillip Horton. La Fórmula 1 confirma que la pole de Pérez llegó antes de su 215ª carrera, y no después de 216 como se ha publicado en algunos medios.
La reciente pole de Pierre Gasly en Monza, tras 191 Grandes Premios, ha vuelto a poner el foco en los pilotos que han esperado años y decenas de carreras para salir primeros en la parrilla. Gasly, que ya había sorprendido con una victoria en el mismo circuito en 2020, pasó varias temporadas en equipos de mitad de tabla como Toro Rosso y AlphaTauri. Solo en 2026, con Alpine, pudo romper su sequía en clasificación.
Sergio Perez logró la pole en Jeddah con un tiempo de 1:28.265, aprovechando problemas técnicos de Max Verstappen durante la sesión de clasificación.
El caso de Kevin Magnussen también llama la atención: tras 141 carreras y una trayectoria con altibajos, el danés consiguió la pole en Brasil con Haas, en una sesión marcada por la lluvia y una bandera roja que congeló los tiempos. Mark Webber necesitó 131 carreras para lograrlo, tras pasar por Minardi, Jaguar y Williams antes de encontrar en Red Bull el coche adecuado para pelear por la pole en Alemania.
Otros nombres en esta lista son Jarno Trulli, que pese a su fama de especialista a una vuelta, tuvo que esperar 119 carreras hasta firmar la pole en Mónaco con Renault, y Thierry Boutsen, que solo celebró una pole en toda su carrera, en Hungría, después de 115 intentos. Nico Rosberg, que luego sería campeón del mundo, tardó 111 carreras en conseguir su primera pole, en China con Mercedes.
Entre los que rozaron el centenar de carreras antes de lograr la pole están Daniel Ricciardo y Mika Hakkinen, ambos con 94 Grandes Premios. Ricciardo tuvo que esperar a tener un coche competitivo en Mónaco con Red Bull, mientras que Hakkinen aprovechó la recuperación de McLaren en 1997 para imponerse en Nürburgring.
Según el análisis oficial de la Fórmula 1, el récord de espera de Perez fue posteriormente igualado o superado por otros pilotos, como Pierre Gasly, quien también recibió un reconocimiento especial por su larga espera para lograr la pole. La propia F1 ha destacado en sus materiales que estos casos reflejan la importancia de la perseverancia y la oportunidad en la máxima categoría.
Carlos Sainz también aparece en este ranking, con 151 carreras antes de lograr la pole en Silverstone. El español, tras pasar por Toro Rosso, Renault y McLaren, encontró en Ferrari la oportunidad, aunque casi siempre a la sombra de Charles Leclerc en clasificación.
Conseguir una pole no depende solo del talento, sino también del contexto del equipo y del momento técnico de la escudería. Pilotos como Pérez, Gasly o Magnussen han demostrado constancia y han sabido aprovechar oportunidades puntuales, incluso cuando parecía que su sitio era la zona media de la parrilla.
Estos casos muestran que la paciencia y la persistencia siguen siendo factores clave en la Fórmula 1 actual. La pole position, más allá de ser un dato estadístico, puede marcar un punto de inflexión en la carrera de un piloto, y conseguirla tras años de espera cambia la percepción sobre su trayectoria dentro y fuera del paddock. En un deporte dominado por la tecnología y los recursos, el factor humano y la capacidad de resistir la frustración siguen siendo decisivos en los momentos clave.