Shakira y Gerard Piqué han vuelto a verse las caras en los juzgados de Barcelona. Esta vez, la cita no es un trámite más. La cantante ha pedido un cambio que puede alterar la rutina de sus hijos, Milan y Sasha. Mientras sigue con su gira en Madrid, Shakira ha solicitado que, en las vacaciones cortas, sea Piqué quien viaje a Miami para ver a los niños. Así, los menores no tendrían que cruzar el Atlántico para visitas de pocos días.
La propuesta no busca que Milan y Sasha pasen menos tiempo con su padre. El objetivo es repartir el esfuerzo de los viajes. Según los abogados de Shakira, quieren evitar que los niños tengan que hacer trayectos tan largos en periodos breves, con el desgaste físico y emocional que eso supone. Así, su vida escolar y social se vería menos alterada y su bienestar estaría más protegido.
El 6 de octubre de 2026, Shakira y Gerard Piqué acudieron personalmente al juzgado de primera instancia número 18 de Barcelona para tratar la revisión del régimen de visitas, no un nuevo proceso de divorcio.
El encuentro, de carácter civil, se enmarca en el acuerdo de separación que firmaron en 2022. Desde entonces, los viajes entre Miami y Barcelona han sido motivo de ajustes y desacuerdos. Ahora, la petición de Shakira pone el foco en las vacaciones cortas. Propone que, si la estancia es demasiado breve para justificar el viaje de los niños, sea Piqué quien asuma el desplazamiento.
En el comunicado enviado a los medios, el equipo de la cantante insiste en que la relación de los niños con su padre no se vería afectada. Lo importante, dicen, es repartir el esfuerzo: “La solicitud no pretende reducir el tiempo que los niños comparten con su padre. Su objetivo es que el esfuerzo de los desplazamientos entre Miami y Barcelona no recaiga únicamente en ellos, sino que sea compartido”, recalcan desde la defensa de Shakira.
La mañana en la Ciudad de la Justicia de Barcelona reunió a ambos, cada uno con su abogado: Carmen Varela acompañó a Shakira y Ramón Tamborero a Piqué. La escena recuerda a la última vez que la expareja acudió a los tribunales para cerrar el acuerdo de custodia que permitió a Shakira mudarse a Miami con sus hijos. Entonces, también llegaron por separado y con discreción. Esta vez, la pauta se repitió.
El acuerdo de custodia alcanzado en noviembre de 2022, tras siete meses de negociaciones, permitió a Shakira mudarse a Miami con sus hijos, mientras que Piqué mantiene visitas regulares, según lo ratificado por el juzgado de Barcelona.
Este nuevo capítulo no es solo una cuestión de logística. En España, cada movimiento de la expareja se convierte en noticia y alimenta el interés sobre cómo gestionan su vida familiar tras la separación. No es la primera vez que una figura pública afronta debates sobre la custodia y los viajes internacionales de sus hijos, como se vio en el análisis anterior sobre decisiones familiares de otros famosos.
El comunicado de Shakira termina con una petición clara a los medios: respeto total por la intimidad de Milan y Sasha y máxima consideración en el tratamiento del asunto. La cantante y su equipo insisten en que el bienestar de los menores debe estar por encima de cualquier otro interés, una postura que, bajo la presión mediática, cobra aún más sentido.
La realidad es que, lejos de los focos, gestionar la vida familiar tras una separación mediática sigue siendo complicado. La propuesta de Shakira no busca el enfrentamiento, sino una solución práctica que priorice la estabilidad de los niños. En un escenario donde cada gesto se analiza al detalle, la capacidad de ambos para mantener el foco en el bienestar de Milan y Sasha será el verdadero termómetro de madurez y responsabilidad en esta historia.
Según información de El Mundo, la propuesta de Shakira se centra solo en los periodos vacacionales cortos. Busca evitar que los niños hagan viajes transatlánticos de pocos días y que el esfuerzo de los desplazamientos sea compartido entre los dos padres.