España destaca por su alta percepción de estabilidad financiera, pero solo el 12% de los hogares consigue ahorrar o invertir. El informe Allianz 3am Report 2026 revela una brecha notable frente a otros países.
España se sitúa entre los países con mayor sensación de estabilidad financiera, pero la realidad del ahorro pinta un panorama muy distinto. Según el Allianz 3am Report 2026, solo el 12% de los hogares españoles destina parte de sus ingresos al ahorro o la inversión, una cifra muy por debajo del 20% de media internacional. Esta diferencia resulta aún más llamativa si se tiene en cuenta que el 33% de las familias en España se considera financieramente estable, superando en casi seis puntos la media global.
El estudio, basado en encuestas a 10.000 personas en diez países, revela que la percepción de estabilidad en España no se traduce en una mayor capacidad de ahorro. De hecho, el 29% de los encuestados admite que no puede ahorrar nada actualmente, mientras que otro 31% solo logra reservar menos del 10% de sus ingresos mensuales. Apenas un 13% consigue apartar más del 20% de lo que gana.
Al analizar la situación financiera de los hogares, el informe identifica cinco grupos: un 3% se declara muy estable y con margen para ahorrar o invertir de forma significativa; un 33% se considera estable y cubre sus necesidades con comodidad; el 38% afirma que sobrevive pese a dificultades ocasionales; el 18% cubre lo básico con dificultad; y un 8% enfrenta problemas serios para llegar a fin de mes. Así, más de un tercio de los hogares reconoce pasar apuros en algún grado, mientras que solo una minoría se siente realmente desahogada.
La tensión entre la percepción de estabilidad y la realidad económica se refleja también en las prioridades de los hogares. El 40% ha convertido la reducción de gastos en su principal objetivo económico, y solo el 8% declara dificultades importantes para cubrir necesidades básicas, una proporción inferior al 11% de la media internacional. Sin embargo, el bajo nivel de ahorro sitúa a España por detrás de otros mercados como Alemania, Francia o Italia en cuanto a capacidad de afrontar imprevistos.
A nivel global, el informe destaca que las finanzas y la salud son las dos mayores preocupaciones personales, ambas mencionadas por el 48% de los encuestados. Solo el 5% de la población mundial se siente verdaderamente segura en el plano financiero, y casi uno de cada tres hogares admite dificultades para llegar a fin de mes. El reparto del presupuesto familiar muestra que el 77% del gasto se destina a alimentación, el 49% a vivienda, un 34% recorta en gastos no esenciales y solo el 22% logra ahorrar para necesidades futuras.
En Europa, la presión financiera es especialmente intensa en Francia, Alemania y Reino Unido, aunque España y Suiza también figuran entre los países donde la preocupación por la economía doméstica ha crecido, según el informe. Además, se observa un cambio generacional: mientras los baby boomers y la generación X priorizan la salud, los millennials y la generación Z sitúan las finanzas como su principal inquietud.
El Allianz 3am Report 2026 subraya la paradoja española: una percepción de estabilidad superior a la media, pero con una de las tasas de ahorro más bajas entre los países analizados. Esta brecha puede tener implicaciones en la capacidad de los hogares para afrontar imprevistos o planificar a largo plazo. En el contexto europeo, España mantiene una posición intermedia en cuanto a dificultades para cubrir necesidades básicas, pero destaca por la prioridad que otorgan sus ciudadanos a la reducción de gastos y la dificultad para generar ahorro real.
Como referencia, el ahorro de los hogares españoles ha sido tradicionalmente inferior al de otros países europeos, según datos del Banco de España. Factores como el elevado peso del gasto en vivienda y alimentación, junto con salarios medios más bajos, contribuyen a esta situación. La baja tasa de ahorro limita la capacidad de respuesta ante crisis económicas y puede afectar la planificación de la jubilación o la inversión en educación y salud. El informe de Allianz pone de relieve la importancia de políticas que fomenten el ahorro y la educación financiera para mejorar la resiliencia de las familias españolas.