Más de 11.000 trenes han circulado sobre paneles solares instalados entre los raíles en Suiza sin incidentes. El sistema, desmontable y eficiente, abre una nueva vía para la energía renovable sin sacrificar terrenos agrícolas ni urbanos.
En el cantón suizo de Neuchâtel, una línea ferroviaria activa ha servido de escenario para una innovación que podría transformar la producción de energía solar en Europa. Desde abril de 2025, la startup Sun-Ways ha instalado paneles fotovoltaicos entre los raíles de un tramo de 100 metros en la localidad de Buttes, logrando que más de 11.000 trenes circulen sobre ellos sin registrar incidentes de seguridad ni problemas de mantenimiento.
El proyecto responde a uno de los grandes retos de la energía solar: la falta de espacio disponible para nuevas instalaciones. A diferencia de los parques solares convencionales, que requieren grandes extensiones de terreno o cubiertas de edificios, esta solución aprovecha infraestructuras ya existentes y evita el impacto sobre suelos agrícolas o espacios naturales.
Innovación sobre raíles
La planta piloto de Sun-Ways cuenta con 48 paneles solares de 380 vatios cada uno, sumando una potencia total de 18 kWp. La electricidad generada se inyecta directamente en la red local. Según datos recogidos por Swissinfo, desde mayo de 2025 la instalación ha producido más de 16.000 kWh, a pesar de una interrupción de un mes por nieve y trabajos técnicos.
El grupo ferroviario francés SNCF participa en la fase de pruebas, evaluando aspectos como el deslumbramiento, la acumulación de suciedad, la facilidad de inspección y el impacto en el mantenimiento de la vía. La experiencia ha demostrado que el paso de los trenes, que alcanzan velocidades de hasta 90 km/h, ayuda a limpiar el polvo de los paneles gracias a la corriente de aire generada.
Ventajas y desafíos técnicos
Una de las claves del sistema es su carácter desmontable. Los módulos, formados por tres paneles y seis metros de longitud, pueden desconectarse y retirarse en apenas diez minutos, lo que facilita el acceso a la vía para tareas de revisión o reparación. La empresa Scheuchzer ha desarrollado maquinaria específica para agilizar la colocación y retirada de los paneles, permitiendo que el despliegue en otros tramos sea más rápido y eficiente.
Sin embargo, el transporte de la electricidad a largas distancias sigue siendo un reto. Julien Pouget, profesor asociado de la Escuela Universitaria de Ciencias Aplicadas de Valais, advierte que los tramos superiores a 500 metros requieren una arquitectura eléctrica especial para elevar la tensión y minimizar pérdidas. Este aspecto será determinante para la expansión del sistema a gran escala.
Perspectivas de futuro
Sun-Ways calcula que, si la tecnología se implementa en los tramos adecuados de la red ferroviaria suiza, podría llegar a generar hasta 1.000 millones de kWh al año. El interés internacional ya es palpable: además de la colaboración con SNCF, existen contactos con Rete Ferroviaria Italiana y socios en Asia. El seguimiento técnico continuará hasta abril de 2028, mientras la empresa busca acortar la fase experimental y obtener la autorización definitiva.
El modelo suizo plantea una alternativa realista para aumentar la capacidad de energía renovable sin sacrificar terrenos productivos ni alterar el paisaje. Si los resultados se mantienen positivos, la integración de paneles solares en infraestructuras ferroviarias podría extenderse a otros países europeos, contribuyendo a los objetivos de descarbonización y eficiencia energética.
En el contexto europeo, donde la presión sobre el uso del suelo es cada vez mayor y la transición energética es una prioridad, soluciones como la de Sun-Ways ofrecen una vía innovadora para aprovechar recursos infrautilizados. El éxito de este piloto sugiere que el futuro de la energía solar podría estar, literalmente, sobre las vías del tren.