Pasajeros de Rodalies se manifiestan contra la nueva línea al aeropuerto de Barcelona. En Barcelona, organizaciones de usuarios organizaron una protesta contra la nueva línea ferroviaria al aeropuerto. Consideran que el proyecto aumentará la saturación en los tramos clave de Rodalies y no resolverá los problemas de los residentes.
La mañana del jueves se realizó una protesta en el centro de Barcelona contra la puesta en marcha de la nueva línea ferroviaria R-Aeroport, destinada a conectar la ciudad con el aeropuerto. Unos veinte representantes de plataformas de pasajeros y sindicatos se reunieron en la estación Passeig de Gràcia para manifestar su desacuerdo con los planes de las autoridades. Consideran que la nueva línea está dirigida exclusivamente a turistas y supondrá una carga adicional para la ya saturada red de Rodalies.
Entre los participantes de la protesta estaban activistas de Promoción del Transporte Público (PTP), Salvem R2Nord, Dignitat a les víes, así como representantes de FAVB, CCOO y UGT, que bajaron a los andenes y desplegaron pancartas críticas con el proyecto. Advierten que la puesta en funcionamiento de la R-Aeroport añadirá hasta cuatro trenes por sentido a través del túnel de Passeig de Gràcia, lo que incrementará el riesgo de incidencias y retrasos en toda la red ferroviaria de Barcelona.
Preocupaciones de los pasajeros
Según representantes de las plataformas, los túneles de Passeig de Gràcia ya representan un cuello de botella para el tráfico ferroviario. Cualquier incidencia en este tramo provoca rápidamente alteraciones en todo el sistema. Los activistas sostienen que la nueva línea no solo no resolverá los problemas existentes de Rodalies, sino que los agravará, ya que no está integrada en el sistema tarifario general y no contempla los intereses de los residentes locales.
Uno de los representantes de Salvem R2Nord señaló que el aeropuerto ya cuenta con conexión ferroviaria y que los fondos asignados al R-Aeroport podrían dirigirse a resolver los antiguos problemas de Rodalies. Según los manifestantes, se han destinado 400 millones de euros a la construcción de la nueva línea, pero en las últimas décadas no se ha ejecutado ningún otro gran proyecto para el desarrollo del transporte de cercanías.
Reivindicaciones a las autoridades
Las asociaciones de pasajeros exigen al gobierno de Cataluña revisar el proyecto y concentrar los esfuerzos en reforzar la actual red de Rodalies. En concreto, proponen prolongar la línea R-Aeroport por el trayecto R2Nord hasta las ciudades de Granollers o Maçanet-Massanes, para mejorar la accesibilidad de los residentes de la periferia. Al mismo tiempo, los participantes en la protesta no abordaron la cuestión de qué empresa —Ferrocarriles de la Generalitat de Cataluña o Renfe— gestionaría la nueva línea.
La protesta transcurrió de manera pacífica y sin incidentes. Solo tras finalizar el acto bajaron a los andenes cuatro agentes de seguridad de Renfe. Los manifestantes subrayan que su objetivo principal es lograr que el desarrollo de la infraestructura ferroviaria tenga en cuenta los intereses de todos los usuarios, y no solo de los turistas.
Contexto y reacciones
La cuestión del desarrollo de la infraestructura de transporte y las prioridades de inversión en Cataluña sigue siendo un tema candente. Al igual que con las iniciativas diplomáticas, cuando las autoridades españolas buscan reducir la tensión en las relaciones con otros países, por ejemplo, durante la reciente visita del ministro de Asuntos Exteriores a México y República Dominicana, como se informó en una publicación reciente. sobre los intentos de España de fortalecer lazos con México antes del encuentro iberoamericano, las soluciones de infraestructura interna también generan controversia y requieren equilibrar los intereses de diferentes grupos.