La dirección de Informativos de RTVE tuvo que dar marcha atrás este miércoles después de una protesta poco habitual en la redacción de Torrespaña. Decenas de trabajadores se concentraron tras la decisión de eliminar del informativo principal una referencia crítica del Consejo de Informativos sobre la entrevista a Pedro Sánchez en Mañaneros 360, un programa producido junto a la empresa externa La Cometa TV.
La orden partió directamente de la directora de Informativos, Maribel Sánchez-Maroto, que pidió suprimir cualquier mención a la protesta del Consejo de Informativos (CdI) en la pieza sobre la entrevista al presidente del Gobierno. Según fuentes internas citadas por EL MUNDO, la dirección reprochó a los redactores su "deslealtad" por intentar incluir la crítica, lo que elevó la tensión en la redacción.
Según RTVE, la entrevista a Pedro Sánchez estaba programada para el 9 de septiembre de 2026 a las 11:00 y sería emitida en Mañaneros 360 en La 1 y RTVE Play, con Jesús Cintora y Esther Palomera como entrevistadores.
La reacción fue inmediata. Trabajadores de distintas áreas de RTVE se sumaron a la concentración espontánea en el conocido "rosco" de Torrespaña, mientras miembros del CdI explicaban a los presentes las gestiones realizadas para exigir explicaciones a la dirección. El malestar se extendió y algunos empleados llegaron a plantear una huelga de firmas, calificando la decisión de la dirección como un acto de censura.
El Consejo de Informativos había expresado el martes su rechazo a que una entrevista política de máxima relevancia se realizara en Mañaneros 360, un programa externo a los Servicios Informativos de RTVE. El órgano profesional recordó que el artículo 35.2 del Mandato Marco exige que la producción informativa sea completamente interna y reclamó que entrevistas de este tipo las realicen periodistas de la propia corporación, como ha sido habitual.
El contexto de tensión en RTVE se agravó días antes, cuando reporteros de la cadena sufrieron agresiones durante la cobertura de protestas en Ceuta. El presidente de RTVE, José Pablo López, denunció públicamente que la presión política y mediática está teniendo consecuencias directas sobre los periodistas en la calle.
La dirección y el CdI mantuvieron una reunión de urgencia mientras la redacción seguía concentrada. Finalmente, la dirección aceptó rectificar y permitió que la referencia al comunicado del CdI se incluyera en el Canal 24 Horas y en el Telediario 2. Según comprobó EL MUNDO, la información omitida en el Telediario 1 ya estaba siendo difundida en los siguientes espacios informativos y en redes sociales.
El origen del conflicto está en la decisión de entrevistar a Pedro Sánchez en Mañaneros 360, la primera aparición televisiva del presidente desde el inicio del curso político. La elección del formato, producido en colaboración con una empresa externa, fue calificada por el CdI como un hecho de "gravedad extrema" y sin precedentes en RTVE. El Consejo también aseguró desconocer quién tomó la decisión y pidió su reconsideración tanto al Gobierno como a la dirección de la cadena.
La pieza original del Telediario 1 no solo omitió la crítica del CdI, sino que tampoco fue firmada por la redactora habitual de Moncloa, según fuentes internas, porque se buscaba "la mejor fórmula para contarlo". Esta maniobra alimentó la desconfianza entre los profesionales de Informativos, que vieron en la retirada de la referencia una vulneración de la independencia editorial y del propio Mandato Marco.
El CdI ha convocado una reunión con los profesionales de la redacción para este jueves a las 13:00 horas, junto a la mesa de edición, con el objetivo de analizar lo ocurrido y definir posibles acciones. La tensión acumulada en Torrespaña muestra la fractura entre la plantilla y la dirección, especialmente en lo relativo a la externalización de contenidos informativos y la transparencia en la toma de decisiones.
Este episodio deja en evidencia la fragilidad de los equilibrios internos en RTVE y la importancia de respetar los mecanismos de control profesional en la televisión pública. La rectificación de la dirección, forzada por la presión de la redacción y el CdI, no resuelve el fondo del conflicto: la defensa de la producción informativa interna frente a la externalización y la necesidad de garantizar la independencia editorial en un contexto político cada vez más exigente. El caso muestra que, en RTVE, la disputa por el control de los contenidos informativos sigue abierta y que cualquier intento de silenciar la crítica interna puede provocar una respuesta inmediata de los propios trabajadores.