El tercer encierro de San Fermín deja un herido por asta de toro y catorce atendidos más. La manada de Victoriano del Río protagonizó una carrera rápida y accidentada. El suceso marca la jornada en Pamplona.
El tercer encierro de San Fermín se saldó este martes con un herido por asta de toro, un corredor estadounidense, y otras catorce personas atendidas por diferentes lesiones. El incidente se produjo en el tramo de Telefónica, uno de los puntos más críticos del recorrido, durante una carrera que apenas superó los dos minutos y veinte segundos. La velocidad y la fuerza de los toros de Victoriano del Río marcaron la jornada, generando momentos de máxima tensión y varias caídas a lo largo del trayecto.
La ganadería Victoriano del Río, habitual en las plazas más exigentes, volvió a demostrar su potencia en las calles de Pamplona. Los animales, musculados y con gran presencia, imprimieron un ritmo vertiginoso desde la salida. Tras superar la cuesta de Santo Domingo, la manada se mantuvo compacta, sin apenas fisuras, hasta que uno de los toros perdió las manos antes de la curva de Mercaderes, lo que abrió los primeros huecos y aumentó el riesgo para los corredores.
En la curva de Mercaderes, los toros de la divisa madrileña limpiaron la acera izquierda, y un derrote estuvo a punto de alcanzar a un mozo con camiseta azul. La tensión se trasladó a la calle Estafeta, donde una caída múltiple de tres toros dividió la manada: dos animales avanzaron junto a los cabestros guía, mientras que otros cuatro quedaron rezagados. Esta situación permitió a los corredores buscar posiciones muy próximas a los toros, lo que se tradujo en un elevado número de caídas y atropellos, aunque ninguno de los animales lanzó derrotes directos en esa zona.
En el tramo de Telefónica, donde se registró la cornada al corredor estadounidense, algunos toros amagaron hacia el lado derecho, pero no llegaron a embestir a nadie. Sin embargo, varios mozos que permanecían junto al vallado fueron arrollados por la manada. La entrada al callejón mantuvo la emoción hasta el final, con los toros entrando en fila y los corredores apurando los últimos metros antes de llegar a la plaza.
El balance médico de la jornada recoge quince incidencias: la más grave, la herida por asta de toro, y el resto, contusiones y golpes sufridos en Mercaderes, Estafeta y Espoz y Mina. La organización confirmó que en las próximas horas se sortearán los seis toros de Victoriano del Río para una de las corridas más esperadas de la feria, con Talavante, Roca Rey y David de Miranda en el cartel.
El encierro de hoy contrasta con el del día anterior, en el que la ganadería Cebada Gago protagonizó una carrera rápida pero sin heridos graves, como se detalla en este resumen sobre la jornada anterior en San Fermín. La alternancia entre jornadas accidentadas y otras más tranquilas refleja la imprevisibilidad de estos festejos, donde cada encierro supone un nuevo reto para corredores y servicios de emergencia.
San Fermín es uno de los eventos taurinos más emblemáticos de España y atrae cada año a miles de participantes y turistas de todo el mundo. El encierro, que recorre las calles del casco antiguo de Pamplona, exige una preparación física y mental considerable tanto para los corredores como para los equipos de seguridad. La presencia de ganaderías reconocidas, como Victoriano del Río, añade un componente de dificultad y expectación a cada jornada. Las autoridades locales mantienen un dispositivo especial de atención médica y seguridad durante toda la semana de fiestas, con el objetivo de minimizar los riesgos y responder con rapidez ante cualquier incidente.