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Una sola cámara — y la diferencia entre los motores se hace evidente

Fernando Molina Español.News

Publicado por Fernando Molina

Una sola cámara — y la diferencia entre los motores se hace evidente Español.News
Una sola cámara — y la diferencia entre los motores se hace evidente

Un termógrafo revela: cuánta energía pierden los motores de gasolina y eléctricos. La comparación de motores con un termógrafo revela de manera clara por qué los coches eléctricos son más eficientes que los vehículos tradicionales. El mapa térmico ilustra a dónde se disipa la energía y cómo esto afecta la elección del automóvil.

Cuando un motor diésel o de gasolina está en funcionamiento, la mayor parte de la energía del combustible se convierte no en movimiento, sino en calor. Esto no es visible a simple vista, pero se hace evidente si se observa el motor con una cámara térmica: la cámara muestra cómo el motor literalmente brilla por el calor, mientras que cerca el motor eléctrico permanece casi frío.

Según expertos, los motores diésel utilizan alrededor del 40% de la energía para el movimiento, el resto se disipa en forma de calor. En los motores de gasolina este indicador es aún menor, aproximadamente un 30%. En comparación, los automóviles eléctricos son capaces de convertir hasta el 85% de la energía recibida en movimiento. Esto explica por qué los vehículos eléctricos consumen la carga de manera significativamente más eficiente y requieren menos energía para recorrer la misma distancia.

Calor en vez de movimiento

La grabación térmica muestra claramente: en un coche diésel, el motor y el sistema de escape se calientan rápidamente, y el sistema de refrigeración se ve obligado a combatir constantemente el exceso de calor. Incluso cuando el motor funciona al ralentí, el combustible sigue quemándose, calentando las piezas y liberando calor al entorno. Los motores eléctricos están diseñados de otra manera: tienen menos partes móviles, casi no hay fricción y el calor se genera principalmente en la batería y la electrónica de potencia, y eso solo durante un trabajo intenso o una carga rápida.

En uno de los videos populares con cámara FLIR, la diferencia entre los dos tipos de motores se hace especialmente evidente: el motor diésel literalmente arde en la pantalla, mientras que el coche eléctrico permanece casi neutro en cuanto a temperatura. Esto no solo ilustra la diferencia en eficiencia, sino que también explica por qué los vehículos eléctricos requieren menos mantenimiento: tienen menos piezas susceptibles al desgaste y sobrecalentamiento.

Elección práctica

Para el conductor, esto significa no solo un ahorro de energía, sino también una reducción de los costes de mantenimiento. Los coches eléctricos no requieren un sistema de refrigeración complejo, no necesitan cambios regulares de aceite ni de filtros, y su vida útil suele ser superior debido a la menor cantidad de componentes sometidos a desgaste. Sin embargo, los vehículos eléctricos también tienen sus limitaciones: la autonomía sigue siendo inferior a la de los modelos tradicionales, y el tiempo de carga continúa siendo un factor importante a la hora de elegir.

Quienes se decidan entre diferentes tipos de automóviles deben tener en cuenta no solo el coste del combustible, sino también cómo se utiliza la energía. Como señala russpain.com, la comparación de soluciones técnicas y enfoques de diseño puede observarse también en otros modelos, por ejemplo, en el artículo sobre las diferencias entre el Citroën C4 y el Seat León.

Lo que hay que saber

La transición a la tracción eléctrica no es solo una moda, sino un cambio tecnológico que transforma la forma en que se utiliza la energía. La cámara térmica solo lo confirma: la mayor parte de las pérdidas en los motores tradicionales está relacionada con la física de la combustión del combustible. Los vehículos eléctricos se benefician de una construcción más sencilla y una alta eficiencia, aunque los desafíos de infraestructura y autonomía siguen siendo relevantes.

En los próximos años, los fabricantes continuarán perfeccionando ambos tipos de motores, pero ya es evidente: la visualización de las pérdidas energéticas ayuda a entender por qué los coches eléctricos resultan cada vez más atractivos para los compradores.

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