Cultura

Virginie Viard rompe el silencio tras su despido de Chanel

Virginie Viard rompe el silencio tras su despido de Chanel Español.News © espanol.news
Virginie Viard rompe el silencio tras su despido de Chanel © espanol.news
Virginie Viard, tras casi cuatro décadas en Chanel y cinco al frente de la dirección creativa, narra en sus memorias el despido fulminante y la soledad que marcó su final en la maison. El relato reabre el debate sobre poder y reconocimiento en la moda francesa.

El 5 de junio de 2024, un almuerzo en la rue Cambon terminó con la carrera de Virginie Viard en Chanel. Alain Wertheimer, presidente ejecutivo, le comunicó el despido sin rodeos. Viard dejó la empresa ese mismo día, justo antes de un desfile que había preparado. Sus pertenencias llegaron a su casa al día siguiente. No hubo explicaciones, ni ceremonia.

Viard había pasado casi 37 años en Chanel. Primero fue la mano derecha de Karl Lagerfeld durante casi treinta años. Luego tomó el relevo tras la muerte del diseñador en 2019. En su autobiografía, 'Un regard: Une vie chez Chanel', publicada el 30 de septiembre de 2026, Viard describe el episodio y expone la crudeza de una industria donde el talento no garantiza reconocimiento. El libro detalla cómo la discreción y la falta de apoyos internos la dejaron expuesta en el momento clave.

Viard rechazó una oferta de Marc Jacobs para unirse a Louis Vuitton, prefiriendo permanecer junto a Lagerfeld y continuar su carrera en Chanel.

Paris Match

La sombra de Lagerfeld

Viard nunca buscó el protagonismo. Mientras Lagerfeld dominaba la escena pública, ella prefería el trabajo en los talleres, lejos de los focos y las luchas de poder. Su enfoque práctico y centrado en la vida real de las mujeres contrastaba con el aura mediática de su predecesor. Chanel le exigió ser Karl sin ser Karl. Según Viard, su nombramiento como directora creativa fue tan inesperado como su despido: se enteró el mismo día que falleció Lagerfeld, ya que nunca se discutió la sucesión con ella.

En sus memorias, Viard admite que nunca jugó al ajedrez de las grandes marcas. “Soy incorruptible y afectiva. Demasiado mayor para estos juegos de ajedrez que se hacen en los pasillos de las grandes marcas. Nunca he querido verlos porque me eran indiferentes”, escribe. Esa distancia la dejó sin aliados cuando más los necesitaba. La falta de respaldo interno quedó patente en su salida, que medios franceses y la agencia EFE calificaron como una de las más bruscas en la moda reciente.

El precio de la discreción

La escasa visibilidad pública la mantuvo en un segundo plano y le restó reconocimiento. Viard cuenta cómo, antes de los desfiles, Amanda Harlech presentaba las colecciones a la prensa como si fueran suyas, relegando a Viard a la sombra. La diseñadora lloró más de una vez por sentirse invisible. Sin embargo, bajo su dirección, Chanel facturó 20.000 millones de dólares en 2023. Tras su salida, la maison eligió a Matthieu Blazy como nuevo director creativo en 2025, rompiendo la costumbre de continuidad interna.

Las memorias de Viard no solo abordan su despido, sino también el proceso de recuperación emocional posterior, incluyendo el apoyo de un coach profesional para redefinir su identidad fuera de Chanel.

WWD

Marc Jacobs le ofreció un puesto en Louis Vuitton. Viard optó por la lealtad a Chanel. Al asumir la dirección creativa tras la muerte de Lagerfeld, se encontró sola. “Lagerfeld la tenía a ella, pero ella no tenía a nadie”, resume el libro. Esa soledad, según su propio análisis, fue clave en su salida. Tras el despido, recurrió a ayuda psicológica profesional para afrontar la pérdida de una identidad laboral forjada durante casi cuatro décadas.

Un legado entre bambalinas

Viard se define como “de acción más que de palabras”. Aprendió a coser con su madre en Lyon, estudió corte y confección y llegó a Chanel como becaria en 1987. Durante años, tradujo las ideas de Lagerfeld en prendas de lujo. Lagerfeld la describía como su “brazo derecho y brazo izquierdo”.

Cuando un artículo reescribió la historia de Chanel omitiéndola por completo —dividiendo la maison entre Gabrielle Chanel, Lagerfeld y Matthieu Blazy—, Viard sintió que la reducían a un simple entreacto. “Ese momento en que el público se levanta, va al baño, pide una bebida o charla en el pasillo, un intervalo en el que realmente no pasa nada”, confesó en televisión.

La experiencia de Viard recuerda otros episodios recientes donde figuras públicas han sentido el peso de la exposición y la falta de reconocimiento, como ocurrió con Juls Janeiro y su gestión de la distancia familiar.

Viard, tras décadas de trabajo silencioso, fue apartada sin homenaje. Su historia muestra la tensión entre el brillo mediático y el trabajo real. Chanel sigue adelante con nuevos nombres. El vacío que deja una figura discreta y leal como Viard pesa en una industria donde la visibilidad lo es casi todo. Más detalles sobre la reacción del sector y la cobertura mediática pueden consultarse en El Mundo.

Elena Serrano Español.News
Redacción de España

Elena Serrano

Elena Serrano es periodista especializada en estilo de vida, cultura popular y vida cotidiana en España. Ha trabajado con Estilo Hoy y Gala España, publicando contenidos que combinan entretenimiento con información práctica.