Este pueblo español sorprende por sus pasadizos subterráneos y su atmósfera medieval: ¿por qué todos quieren visitarlo?
Alcalá del Júcar reconocida como la joya de Castilla-La Mancha entre los pueblos. Alcalá del Júcar, en Albacete, es un lugar donde la historia y la naturaleza se funden en perfecta armonía. Su arquitectura singular, el antiguo castillo y las cuevas subterráneas crean una atmósfera única. Aquí, no solo es posible descansar, sino también empezar una nueva vida.