Khalil Epi, memorias electrónicas de Túnez

Este nuevo episodio de la serie Off the Map te lleva a Túnez para conocer a Khalil Epi, uno de los músculos creativos más poderosos de la escena electrónica tunecina. El chico tiene una misión: desde hace casi dos décadas teje un hilo conductor entre la música tradicional, el pop, las discotecas europeas y la música artística del norte de África. Una película de Fatma Ben Aissa.

Paradójico, vuelto hacia el pasado, pero también conectado y contemporáneo…”Así habla Khalil Epi de su ciudad, Túnez, en nuestro nuevo episodio de la serie Muy aislado. Es sorprendente pensar que estas palabras se pueden aplicar absolutamente a tu propia música. Un conjunto musical sin anteojeras, procedente de un crisol mediterráneo, en el que encontramos jazz, bases de rock, reminiscencias de escuela de cine, el amor por el groove analógico así como ritmos tecnoides europeos.
Khalil es hijo de Mounir Hentati, ex conservador de la Fonoteca Nacional de Túnez, uno de los departamentos del Centro de Música Árabe y Mediterránea: el joven está profundamente imbuido, desde pequeño, del alma de la música tradicional y popular. Norteafricano o árabe. Tantas referencias que le han llevado a cruzar espadas –en el estudio o en el escenario– con el grupo N3rdistan, la banda en directo Arabstazy, Deena Abdelwahed, el percusionista Imed Alibi o, más recientemente, la cantante Widad Mjama.

Constantemente en tensión, siempre a una noche del agotamiento porque está obsesionado con la creación, Khalil entregó la película a finales de 2023. Aïchouchaun road trip documental e impulsivo en torno a la música tradicional tunecina, amplificada por sólidos arreglos musica bajo. El impresionante resultado permite ver y escuchar un mapa animado y no exhaustivo de las grandes tradiciones musicales tunecinas. Es por encima de este magma creativo que Pan-African-Music se inclinó para producir este nuevo episodio de Off the Map.

A los diez años me regalaron una pequeña grabadora.”, recuerda el músico. “Armado con mi pequeño micrófono, comencé entonces a archivar las historias que mi abuela Aïcha, a quien cariñosamente llamábamos Aïchoucha. Componga este concierto audiovisual continúa Khalil, “Es un homenaje a una determinada tradición familiar, pero también celebra influencias contemporáneas como Ultrapuntuaciones” iniciado por Chassol o las aventuras en vídeo de un explorador de sonido como Vicente Luna. Todo, por supuesto, proyectado en tres pantallas, para ser aún más inmersivo. Y hacer las cosas un poco más complicadasKhalil se desliza con una sonrisa. “A riesgo de hacer gritar a algunos, estoy convencido de que la música tradicional y popular puede encontrar una forma de salvación gracias al electro. Los principios de reedición y muestreo permiten preservar y dar nueva vida a prácticas centenarias amenazadas. La música electrónica te permite retomar, reanimar, renovar, mezclar y fusionar como desees. Da rienda suelta a los creadores, para deconstruir y reconstruir, para nacer y renacer.

Sesión de Maluf entre los muros finamente cincelados del palacio Ennejma Ezzahra de Sidi Bou Saïd, canto a capella con la joven diva Ons Boussi a orillas de un espejo de agua en torno a Zaghouan o Rakrouki cantado por los pastores nómadas del centro oeste del país … Aïchoucha reproduce con fuerza el patrimonio musical, a veces amenazado, de muchos territorios tunecinos. Otro momento destacado de la creación audiovisual, sumergiéndose en el corazón de la música sufí con una larga secuencia de trance en el seno de la hermandad Aissaouia: “Más allá de un retrato íntimo, casi familiar y musical de Khalil, este episodio plantea implícitamente la cuestión de la identidad misma de su protagonista.”, explica Fatma Ben Aissa, directora del documental. “Mientras Khalil explora su propio territorio, redescubriendo relieves culturales improbables, surgen las preguntas sobre su arabidad, su africanidad, las lenguas y recuerdos tunecinos.

Hablar de música árabe, como de los árabes en general, no tiene, en sí mismo, ningún sentido.”, comenta el músico. “Se trata de giros lingüísticos, de atajos, aplicados por pura ignorancia, pero a veces también conscientemente, para cortocircuitar y encubrir una multitud de realidades culturales, grupos artísticos, especificidades patrimoniales y, por tanto, de identidad.Quizás sea en esta observación donde reside la energía que alimenta el gesto de Khalil. Mucho más allá de la salvaguardia o protección de patrimonios sonoros plurales, el joven músico transgrede su búsqueda, inicialmente musical, para abordar cuestiones de patrimonio, apropiación cultural y de identidades en formación.

Un viaje existencial, con música por vehículo: un dream team para Khalil Epi, para descubrir en el canal Youtube de PAM (donde también puedes encontrar los otros episodios deMuy aislado).

2024-11-20 10:00:00
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