Las mentiras de Milei, comunes en las elecciones, ahora se pueden ver en su accionar como presidente, es decir, demuestran improvisación y autoritarismo.
Javier Milei es Mauricio Macri
Israel Goncalves*
La reciente crisis económica en Argentina tiene relación con los últimos mandatos de la peronista Cristina Kirchner (2007-2015), pasando por el liberal Mauricio Macri (2015-2019) y la inestabilidad económica llegada durante el gobierno del expresidente Alberto Fernández (2019-2023).
Llama la atención que Kirchner fue diputado de Fernández.
Javier Milei presentó en la campaña propuestas políticas antagónicas de Massa, su oponente peronista, que reflejaban diferentes puntos de vista económicos y sociales. Es un hecho que Fernández, durante su mandato, adoptó una postura más centrada en el intervencionismo estatal, buscando soluciones a los desafíos económicos a través de políticas públicas y control estatal. Su gobierno estuvo marcado por medidas de interferencia del mercado y una agenda social destinada a reducir la pobreza y las desigualdades. En el ámbito político podemos catalogarlo como un presidente que respetó la democracia.
Por otro lado, el nuevo presidente, Milei, emerge como una figura política que defiende principios ultraliberales –como a parte de los principales medios de comunicación les gusta llamarlo–, es decir, promercado. Sus propuestas, surgidas de un diálogo con un perro muerto, como afirmó el propio presidente, se centran en reducir la intervención estatal en la economía, promoviendo el neoliberalismo radical en beneficio de los intereses burgueses a costa de destruir los servicios públicos. Milei destaca la importancia de reformas estructurales para lograr el crecimiento económico, como la dolarización de la economía, defendiendo la reducción del papel del Estado y la implementación de políticas favorables al mercado. Este paquete incluye la privatización de las instituciones públicas y, como ya anunció el presidente, el fin de las obras públicas y legislación contra los movimientos sociales. Esta política económica (favorable al mercado) ya fue intentada una vez, por Mauricio Macri, quizás fue “el perro muerto de Milei” y el macrismo llevó a la Argentina a una crisis económica estructural, en la que ni la microeconomía ni la macro lograron ningún tipo de mejora financiera. , por el contrario, generó inflación, desempleo y deuda.
En un análisis más preciso, Milei es en realidad una marioneta del ex presidente Macri que intentó hacer lo que prometió su actual alumno, el resultado fue el caos económico. Uno de los mayores errores de Macri en la economía fue perder el control sobre la compra y venta de dólares por parte de la población. Cuando Alberto Fernández asumió el poder, la inestabilidad social y económica ya era una realidad. Por supuesto, Fernández tampoco fue un buen gestor público y no pudo sacar a Argentina de la crisis generada por el neoliberal Macri.
La polarización política entre los peronistas, el grupo de Fernández, y los liberales, firmantes de Milei, reflejan un debate más profundo sobre el papel del Estado en la economía y la sociedad. Mientras Fernández buscó equilibrar la intervención estatal para promover la justicia social y fracasó, Milei defiende la idea de que la libertad económica y la iniciativa privada son motores fundamentales para el desarrollo, sin embargo, no presentó propuestas serias en su campaña. De hecho, es un hecho decir que Milei hizo una campaña sin proyectos de país, fue prolijo, usó muchas malas palabras y quiso confundir a los votantes, presentándose como un outsider en la política y ocultando el apoyo a Macri. La campaña presidencial de 2023 en Argentina pasa a la historia electoral como una elección de bajo nivel, Milei atacó a su oponente, Sergio Massa, con insultos y las llamadas Fake News.
Las mentiras de Milei, comunes en las elecciones, ahora se pueden ver en su accionar como presidente, es decir, demuestran improvisación y autoritarismo. El radicalismo económico del presidente se convierte en una política autoritaria. La violencia es la verdadera cara del neoliberalismo político. No tenía un proyecto de país, por lo que reprimir a los sindicatos y opositores le conviene como acción de gobierno y propaganda política. Sin saber qué hacer, recurren a la fuerza, así lo expresó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, al anunciar que utilizará medios armados si el pueblo protesta contra el gobierno. Puede ser que el actual gobierno tenga miedo de las grandes manifestaciones que realizaron los sindicatos, contra Macri, en 2018. En otro episodio de autoritarismo, la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, afirmó que recortará los beneficios sociales de los manifestantes. , según su comunicado “perderán cualquier tipo de diálogo con el Ministerio de Capital Humano todos aquellos que hayan promovido, instigado, organizado o participado en los actos”
El desafío para Argentina es encontrar un líder que no sea peronista ni liberal, para retomar el crecimiento económico del país. Invertir en educación y sectores productivos, generando ingresos y perspectivas para los argentinos. Otro desafío es combinar el crecimiento económico con la justicia social, algo que Milei no hará. Optó por una combinación de soluciones fantasiosas para una economía caótica, con una receta ya creada por Macri. La influencia del expresidente es explícita y se hace evidente cuando Milei nombra a Luis Caputo para el ministerio de economía. Caputo también ocupó el mismo cargo con Macri, durando apenas tres meses. Karl Marx en la obra “Dieciocho Brumario de Luis Bonaparte” de 1852, escribió “La historia se repite, la primera vez como tragedia y la segunda como farsa”, el caso de Argentina colabora con la perspectiva marxista.
En el parlamento argentino, Liberdade Avança (LLA), el partido de Milei, tiene 40 de los 257 escaños de la Cámara de Diputados y siete de los 72 escaños del Senado. Por otro lado, el peronismo cuenta con 105 diputados y 33 senadores. En este escenario ya podemos señalar dos movimientos importantes. El primero de tensión entre gobierno y oposición en el Parlamento, con fuerte tendencia a que Milei sea incapaz de aprobar leyes para sacar adelante sus reformas. En segundo lugar, el presidente intentará gobernar por decreto, en todo lo que la ley le permita hará actos monocráticos para gobernar en solitario, en una especie de populismo radical de derecha.
La injerencia pública del nuevo presidente ha sido explícita desde el primer día de su gobierno, cuando Milei modificó la ley que impedía el nepotismo en el gobierno, para darle un cargo público a su propia hermana, Karina, como secretaria general de la Presidencia. Este acto expone la farsa de su ultraliberalismo y demuestra su deseo de transformar la estructura pública del gobierno argentino para su propio beneficio, como lo hicieron los dictadores de Sudamérica.
*Israel Gonçalves es politólogo. Autor del libro “Reflexões: Educação, Sociedade e Política” editorial Scortecci, 2019.
→ SI HAS LLEGADO HASTA AQUÍ… Sepa que el pragmatismo no tiene inversores y no está entre los vehículos que reciben publicidad estatal del gobierno. El periodismo es caro. Con sólo R$1 REAL nos ayudas a pagar a nuestros profesionales y a la estructura. Su apoyo es muy importante y fortalece a los medios independientes. Donar mediante clave pix: [email protected]
2023-12-26 12:00:29
#Milei #una #marioneta #Macri,

Leave a Reply