Expertos de CEU Cefas proponen medidas radicales para salvar el sistema de pensiones. El sistema de pensiones en España enfrenta una crisis demográfica. Expertos proponen aumentar la edad de jubilación hasta los 73 años y fomentar la natalidad para evitar un colapso financiero y garantizar las prestaciones a las futuras generaciones.
La edad de jubilación en España podría incrementarse hasta los 73 años, según se desprende de un reciente informe de CEU Cefas centrado en el futuro del sistema público de pensiones. Los autores del estudio advierten: sin cambios radicales, el país corre el riesgo de no poder financiar las pensiones ya en las próximas décadas.
La causa principal es el desequilibrio demográfico. Según CEU Cefas, el modelo actual de reparto de pensiones se diseñó para una sociedad con alta natalidad y un gran número de trabajadores. Sin embargo, actualmente España enfrenta una natalidad históricamente baja, un rápido envejecimiento de la población y un aumento de la esperanza de vida. Como resultado, hay cada vez menos trabajadores por cada jubilado, y el déficit presupuestario del sistema persiste desde 2011.
Los expertos señalan que las soluciones habituales — como retrasar la edad de jubilación, incrementar la inmigración o fomentar el ahorro privado — por sí solas no resuelven el problema. Así, el flujo de inmigrantes no logra compensar la escasez de jóvenes trabajadores debido a la baja cualificación, la inestabilidad laboral y la presión sobre los servicios sociales. El ahorro privado, según los autores, es importante, pero no puede reemplazar la base de ciudadanos efectivamente empleados y cotizantes.
El informe destaca: en los últimos 15 años, la pensión media en España ha aumentado entre un 65 y un 70%, mientras que el salario medio sólo lo ha hecho en un 22–25%, y este crecimiento ni siquiera cubre la inflación. España también se encuentra entre los países con la mayor tasa de reemplazo de pensiones respecto al último salario.
El reto demográfico
CEU Cefas insiste: sin un aumento de la natalidad y medidas integrales para rejuvenecer la población, el sistema de pensiones está condenado a un déficit crónico. En 2023, el pago de pensiones representó el 11,2% del PIB del país, y el déficit directo del sistema en 2024 alcanzó casi los 34.000 millones de euros.
Como solución, se propone no solo incrementar de forma gradual la edad de jubilación, sino también incentivar a las familias a tener hijos. Entre las ideas está aumentar la pensión en función del número de hijos, así como revisar las pensiones de viudedad: se sugiere mantener estos pagos sólo para los realmente vulnerables y aumentar su cuantía si hay hijos a cargo.
El modelo del futuro
Los autores del informe proponen pasar a un sistema mixto: el Estado garantiza una pensión mínima, y el resto se compone de ahorros individuales y planes de pensiones corporativos. También se recomienda fomentar una jubilación más tardía, combinar de forma flexible el trabajo y la pensión, y calcular las prestaciones sobre toda la carrera laboral.
Los expertos subrayan: la cuestión de las pensiones no es ideológica, sino aritmética. Si no se modifica la dinámica demográfica ni se reforma el sistema, incluso las medidas más estrictas sólo pospondrán la crisis.
Para referencia: según datos de Eurostat, España se encuentra entre los países de la UE con la natalidad más baja y una población que envejece rápidamente. La reforma del sistema de pensiones se debate en el país desde hace varios años, pero propuestas tan radicales como elevar la edad de jubilación hasta los 73 años se plantean por primera vez a nivel de expertos.