La Xunta activó la alerta roja en más de un centenar de municipios gallegos tras un domingo con máximas de hasta 39 grados. Se suspendieron actividades deportivas al aire libre y se pidió precaución ante tormentas y granizo.
La primera ola de calor del verano obligó este domingo a la Xunta de Galicia a activar la alerta roja en 109 municipios, tras una jornada marcada por temperaturas extremas y playas abarrotadas. El interior de la comunidad registró máximas que rozaron los 40 grados, lo que llevó a la suspensión de toda la actividad deportiva federada y escolar al aire libre en las zonas bajo aviso rojo y naranja, según las medidas de contingencia adoptadas por las autoridades autonómicas.
Ourense se situó como el punto más caluroso de Galicia, alcanzando los 39 grados a las 15:30, de acuerdo con los datos de MeteoGalicia. Lugo también vivió una jornada sofocante, con el mercurio llegando a los 36 grados. En la provincia lucense, la montaña pasó del aviso por calor a una alerta naranja por tormentas a partir de media tarde, con previsiones de granizo y lluvias intensas que llevaron a la Dirección General de Emergencias e Interior a recomendar máxima precaución en las carreteras.
En las principales ciudades, Santiago y Ferrol registraron máximas de 34 y 33 grados respectivamente, mientras que Pontevedra y Vigo se mantuvieron en los 28 grados. A Coruña fue la urbe con temperaturas más moderadas, con 27 grados. La afluencia a las playas fue masiva, especialmente en la costa, donde la búsqueda de alivio ante el calor se tradujo en llenos absolutos.
Para el lunes, las previsiones apuntan a un ligero descenso de las temperaturas, aunque el calor persistirá en toda la comunidad. MeteoGalicia no descarta chubascos aislados en la franja costera entre Fisterra y A Guarda, y el viento flojo del nordeste podría suavizar la sensación térmica en zonas como A Mariña y la Costa da Morte. Sin embargo, el martes se espera un nuevo repunte térmico, con la posibilidad de superar los 40 grados en el entorno del Miño de Ourense y el sur de Pontevedra. El aire cálido se extenderá por el resto de Galicia, con máximas previstas de hasta 36 grados en áreas del interior de A Coruña, las Rías Baixas y la Terra Chá.
Según datos oficiales, Galicia ha experimentado en los últimos años un aumento en la frecuencia e intensidad de episodios de calor extremo, lo que ha llevado a reforzar los protocolos de prevención y alerta. La activación de medidas como la suspensión de actividades al aire libre y la recomendación de evitar desplazamientos innecesarios en zonas bajo aviso buscan reducir riesgos para la salud y la seguridad vial. El fenómeno de las olas de calor, cada vez más habitual en la Península Ibérica, obliga a las autoridades a adaptar sus respuestas ante escenarios meteorológicos cada vez más exigentes.