Mugardos, en la provincia de A Coruña, ha logrado que su pulpo a la mugardesa trascienda la gastronomía local y se convierta en reclamo turístico. Cada julio, miles de personas acuden a la villa para disfrutar de su feria y de un entorno marcado por la historia y el mar.
El segundo sábado de julio, Mugardos se transforma. Esta pequeña villa marinera de 5.245 habitantes, situada en la península de Bezoucos y asomada a la ría de Ferrol, ve cómo sus calles y plazas se llenan de visitantes atraídos por un motivo claro: el pulpo a la mugardesa. Lo que nació como un plato humilde en las tabernas de pescadores se ha convertido en el emblema gastronómico de la localidad y en el motor de una de las fiestas más reconocidas de Galicia.
La Feria del Pulpo de Mugardos, que en 2025 celebrará su edición número 33, está declarada Fiesta de Interés Turístico y se ha consolidado como una cita imprescindible para quienes buscan autenticidad y sabor. Según la información disponible, la próxima edición está prevista para el 12 de julio, aunque también se menciona el sábado 11, por lo que conviene confirmar la fecha antes de organizar el viaje. Durante la jornada, miles de raciones del famoso guiso se sirven en carpas instaladas en la Plaza da Constitución y el Parque de la Constitución, mientras la música y los pasacalles animan el ambiente.
El secreto del pulpo a la mugardesa
La receta que ha dado fama a Mugardos se distingue por su sencillez y su arraigo marinero. A diferencia del popular pulpo á feira, el pulpo a la mugardesa se cocina con verduras pochadas, patatas y una salsa espesa que concentra los sabores del mar y la tierra. El proceso comienza con la cocción del pulpo, que se deja al dente, y continúa con un sofrito de cebolla, pimiento y pimentón, al que se añade vino y el agua de cocción del propio pulpo. Las patatas troceadas completan el guiso, que se termina incorporando el pulpo para que absorba todos los matices.
Este plato nació como una forma de aprovechar el pescado más asequible y convertirlo en una comida contundente y económica, reflejando la tradición de no desperdiciar nada y de sacar el máximo partido a los productos del mar. Hoy, el pulpo a la mugardesa es mucho más que una receta: es una seña de identidad y el principal reclamo de la villa.
Un entorno con historia y sabor
Más allá de la gastronomía, Mugardos ofrece un entorno que invita a pasear sin prisas. El puerto de O Seixo, con sus casas de colores y balcones acristalados, conserva el carácter marinero que define a la costa coruñesa. Entre sus calles se encuentran también mansiones indianas del siglo XIX, como el Chalé de Esperante, testigos de quienes emigraron y regresaron dejando huella en la arquitectura local.
La historia de Mugardos se remonta mucho más atrás. En la ensenada de Santa Lucía se descubrieron en 1997 los Baños de Caldoval, un yacimiento romano de más de dos mil años de antigüedad. Se trata de los únicos baños privados con palestra hallados en el noroeste peninsular, lo que añade un valor arqueológico singular a la villa. Además, el castillo de La Palma y los restos de baterías militares recuerdan la importancia estratégica de la ría de Ferrol en la defensa costera.
El mar como forma de vida
La actividad marinera sigue siendo el motor económico de Mugardos. El puerto, con un fondeo-calado de dos metros, es uno de los más relevantes de Galicia para la pesca artesanal, especialmente de pulpo y nécora. El marisqueo y la pesca tradicional explican por qué la cocina local mira siempre al mar y por qué el pulpo ocupa un lugar central en la cultura y la economía del municipio.
Cómo organizar la visita
Una escapada a Mugardos puede planearse en un solo día, aunque el entorno invita a quedarse más tiempo y explorar localidades cercanas como Ares, Redes o Pontedeume. Para aprovechar la experiencia, conviene situar la villa en la provincia de A Coruña, en plena comarca de Ferrolterra, y tener en cuenta las fechas de la Feria del Pulpo. El recorrido ideal incluye la Plaza da Constitución, el puerto de O Seixo, la Avenida do Mar, el castillo de La Palma y los Baños de Caldoval.
La combinación de patrimonio, ambiente festivo y una cocina que ha sabido convertir la tradición en atractivo turístico hacen de Mugardos un destino singular en Galicia. El pulpo a la mugardesa es el gran protagonista, pero el viaje ofrece mucho más: historia, paisaje y la autenticidad de una villa que ha sabido mantener su esencia marinera.