El CEO revela un fuerte avance de Aliança Catalana y Vox en Cataluña. El PSC seguiría primero, pero perdería escaños. La mayoría de investidura quedaría en riesgo.
El panorama político catalán experimenta un giro relevante tras la publicación del primer barómetro anual del Centre d’Estudis d’Opinió de la Generalitat (CEO). El sondeo, presentado en Barcelona, sitúa al PSC como la fuerza más votada, aunque con una pérdida de al menos cuatro escaños respecto a su representación actual, quedando entre 36 y 38 diputados. Este descenso coincide con la recogida de datos durante la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero y el estallido del caso Leire, factores que han marcado el contexto político reciente.
El dato más llamativo del estudio es el avance de la extrema derecha. Aliança Catalana, que ya sorprendió en noviembre, se consolida como tercera fuerza con entre 23 y 25 escaños, mientras que Vox alcanzaría los 12 o 13. Juntas, ambas formaciones sumarían hasta 38 diputados, lo que representa el 28% del Parlament, una cifra muy superior a los 13 escaños que ostentan actualmente. Esquerra Republicana se mantendría como segunda fuerza con 24-26 escaños, mientras que Junts per Catalunya sufriría un fuerte retroceso, cayendo al cuarto puesto con solo 16-18 diputados, tras perder hasta 19 respecto a su situación actual.
La actual mayoría de investidura, formada por PSC, ERC y Comuns, quedaría lejos de la mayoría absoluta en el escenario menos favorable, sumando solo 64 de los 135 escaños. Los Comunes, que ahora cuentan con seis diputados, bajarían a 4 o 5, igualando a la CUP, que mantendría cifras similares a las actuales. El Partido Popular, por su parte, igualaría a Vox en la horquilla de 12-13 escaños, mientras que la suma de Aliança Catalana y Vox refleja un cambio de peso en el bloque de derechas.
El trabajo de campo del CEO se realizó entre el 21 de mayo y el 25 de junio, justo después de las elecciones andaluzas en las que el PP perdió la mayoría absoluta, y en pleno escándalo Plus Ultra que afectó a Zapatero. La muestra, compuesta por 2.000 entrevistas domiciliarias, se recogió en un contexto de alta tensión política. La publicación del barómetro se retrasó por problemas administrativos en la homologación de las empresas encuestadoras, lo que llevó a que la nueva licitación no se resolviera hasta marzo de 2026. El equipo de Rodríguez Teruel introdujo cambios en las condiciones de las encuestas respecto a ejercicios anteriores.
En comparación con el barómetro de noviembre, el CEO muestra una fotografía política muy distinta. Entonces, el PSC se proyectaba con 38-40 escaños, ERC con 22-23, y Junts y Aliança Catalana empataban en la tercera posición con 19-20 cada uno. Vox y PP se situaban en torno a los 12-14 escaños, mientras que Comuns y CUP apenas variaban sus resultados. La mayoría de investidura solo se aseguraba en el escenario más optimista. Este cambio de tendencia se produce en un contexto de creciente fragmentación y volatilidad electoral, como también se ha visto en otros procesos recientes, por ejemplo en Andalucía, donde el PP perdió su mayoría, un hecho que fue analizado en un reportaje sobre el impacto político de la pérdida de apoyos.
El Parlament de Cataluña está compuesto por 135 diputados. Para alcanzar la mayoría absoluta se requieren 68 escaños. El auge de Aliança Catalana y Vox refleja una tendencia de crecimiento de la extrema derecha en la región, mientras que la caída de Junts per Catalunya y la pérdida de fuerza de los Comunes y la CUP evidencian una reconfiguración del mapa político. El CEO es el principal organismo público de encuestas en Cataluña y sus barómetros suelen marcar el debate político en la comunidad autónoma. La evolución de los apoyos a las distintas formaciones será clave de cara a las próximas elecciones autonómicas, en un escenario donde las alianzas tradicionales podrían no ser suficientes para garantizar la gobernabilidad.