Lo que iba a ser una noche tranquila entre amigas acabó convirtiéndose en tema de conversación para María Valero. La influencer, conocida también por su relación con el futbolista Borja Iglesias, decidió contar en redes sociales varios episodios de acoso sufridos en locales de Madrid, incluso por parte de desconocidas, y la reacción de quienes no aceptan ser cuestionados.
Según relató Valero, la noche empezó con una cena sin incidentes, pero el ambiente cambió al bajar a la zona de copas. El primer momento incómodo no vino de los típicos comentarios de hombres ebrios, sino de dos mujeres de unos cincuenta años que, sin decir nada, comenzaron a tocar a sus amigas de forma inapropiada. Cuando el grupo pidió respeto, la respuesta fueron insultos y burlas.
En 2026, el Ministerio de Igualdad ha creado un comité de crisis tras registrarse 37 asesinatos de mujeres a manos de sus parejas o exparejas en España, cuatro de ellos en la Comunidad de Madrid.
Valero respondió con ironía y sin ceder, dejando claro que no iba a normalizar ese tipo de situaciones. La tensión fue en aumento hasta que el grupo decidió marcharse del local. Sin embargo, la noche no terminó ahí. En el siguiente bar, un hombre se acercó a Valero diciendo "carne fresca, carne fresca por aquí" mientras la tocaba por la espalda. Ella reaccionó de inmediato, lo llamó machista y recibió el apoyo de una desconocida que presenció la escena.
El ambiente no mejoró. Incluso al pedir un chupito, Valero tuvo que escuchar un comentario homófobo de otro cliente, que luego se disculpó tras ser reprendido. La influencer expresó su rechazo a estas actitudes y reflexionó sobre el odio y la agresividad que, según ella, se han instalado tanto en la noche madrileña como en las redes sociales. "Me niego a formar parte del colectivo de esos individuos maleducados, machistas, homófobos y haters de la vida. Yo tengo mucho amor que dar", escribió en uno de sus mensajes más compartidos.
El testimonio de Valero ha abierto de nuevo el debate sobre los límites del ocio nocturno y la presión que sienten las figuras públicas en ambientes donde el respeto escasea. No es la primera vez que una persona conocida se ve obligada a compartir públicamente situaciones incómodas o agresivas, como ya ha ocurrido en otros casos recientes que han ocupado titulares.
Según datos recientes, el 14,1% del alumnado en España afirma haber presenciado casos de acoso escolar o ciberacoso en sus aulas, y más de una cuarta parte de estos episodios se prolongan durante más de un año.
En un momento en el que la exposición digital multiplica tanto el apoyo como el odio, la experiencia de María Valero recuerda la vulnerabilidad de quienes, por su trabajo o relaciones, se ven en el centro del foco. Su reacción, lejos de la resignación, marca una línea clara: no todo vale en la noche ni en las redes, y el silencio ya no es una opción para quienes deciden contar lo que ocurre cuando las luces bajan y las máscaras caen.
Ante el aumento de casos de violencia de género y acoso, el Ministerio de Igualdad recuerda los canales de ayuda: el teléfono 016, el correo 016-online@igualdad.gob.es, el WhatsApp 600 000 016 y la aplicación AlertCops, además de los números de emergencia 112, 091 y 062. Más información sobre la respuesta institucional puede consultarse en el reporte de Europa Press.