El Ayuntamiento de Alicante prohíbe el baño en todas las playas y ordena el cierre de parques y terrazas. La ola de calor deja ya 253 fallecidos en la Comunitat Valenciana.
El Ayuntamiento de Alicante ha decretado el cierre total de sus playas al baño y ha ordenado clausurar parques y terrazas ante la alerta roja por calor extremo y fuertes rachas de viento. La decisión llega tras una noche en la que la sensación térmica superó los 60 grados en varias zonas de la Comunitat Valenciana, según la Associació Valenciana de Meteorologia (Avamet), y las temperaturas alcanzaron hasta 45 grados en municipios como Villena, Orihuela y Quesa.
La combinación de calor, humedad y viento ha provocado que la sensación térmica se dispare, especialmente en áreas costeras donde la humedad nocturna superó el 90% y las mínimas no bajaron de los 27 grados. Esta situación ha dificultado el descanso y ha incrementado los riesgos para la salud, sobre todo entre la población mayor de 65 años. Solo Fredes, en el interior de Castellón, registró temperaturas significativamente más bajas, con 18 grados.
Durante la madrugada, localidades como Agullent, Parcent y Tàrbena seguían marcando entre 35 y 36 grados, mientras que en Ayora, Ontinyent y Alcoi los termómetros no bajaron de los 32 grados. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha subrayado que la sensación térmica nocturna se mantuvo entre 34 y 36 grados, agravando el impacto del episodio.
Avamet advierte que las sensaciones térmicas han alcanzado niveles “extremadamente peligrosos”, sobre todo en espacios sin ventilación. En Sumacàrcer, por ejemplo, se midieron 40,7 grados y una humedad relativa del 57%, lo que eleva la sensación térmica hasta los 63 grados. La asociación recomienda extremar la precaución, especialmente en las horas centrales del día, ya que en numerosos municipios la sensación térmica supera los 50 grados.
El fenómeno de los reventones térmicos, asociado a tormentas, ha agravado la situación. Estos descensos de aire caliente han provocado subidas bruscas de temperatura y rachas de viento que han llegado a los 90 km/h en puntos de la provincia de Alicante. Las autoridades han reforzado las recomendaciones de evitar actividades al aire libre y limitar la exposición al sol.
El impacto de la ola de calor ya se refleja en la mortalidad. Según el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, entre el 21 de junio y el 23 de julio se han registrado 253 fallecimientos en la Comunitat Valenciana atribuibles a las altas temperaturas. Alicante es la provincia más afectada, con 136 muertes, seguida de Valencia (73) y Castellón (44). La semana más crítica fue del 6 al 12 de julio, cuando se contabilizaron 104 muertes relacionadas con el calor.
Las restricciones en Alicante se suman a otras medidas adoptadas en diferentes puntos del país ante fenómenos meteorológicos extremos. En este contexto, la gestión de emergencias y la seguridad en espacios públicos vuelve a estar en el centro del debate, como ocurrió recientemente tras la deflagración de gas en unas obras del metro de Sants, que reavivó la preocupación por la seguridad en infraestructuras urbanas.
La Comunitat Valenciana, con más de cinco millones de habitantes, es una de las regiones más expuestas a olas de calor en España. El cambio climático ha incrementado la frecuencia e intensidad de estos episodios en la última década. Las autoridades sanitarias insisten en la importancia de hidratarse, evitar la exposición prolongada al sol y prestar especial atención a los colectivos vulnerables. El cierre de playas y parques en Alicante marca un precedente en la gestión de emergencias por calor en la región, reflejando la gravedad de la situación actual y la necesidad de adaptar las medidas de protección civil a escenarios cada vez más extremos.