Alice Campello ha dejado claro su deseo de renovar los votos matrimoniales con Álvaro Morata, pero en un formato muy distinto al de sus celebraciones anteriores. La modelo italiana lo comentó durante un evento de TAG Heuer en Madrid, reavivando el interés sobre la pareja, que en los últimos meses ha pasado por altibajos.
Lejos de las grandes fiestas en Venecia y de las largas listas de invitados, Alice insiste en que, si llega el momento, solo querría a su lado a quienes realmente han estado presentes en los años más difíciles. Piensa en una ceremonia íntima, centrada en sus cuatro hijos y en su círculo más cercano, muy diferente a la boda multitudinaria de 2017 y la renovación de votos de 2022.
Álvaro Morata confirmó en septiembre de 2026 su fichaje por el CD Leganés, priorizando el proyecto deportivo y la estabilidad familiar sobre ofertas de clubes europeos de mayor renombre.
La pareja puso fin a su matrimonio en 2024 tras siete años juntos, pero poco después decidió darse una segunda oportunidad. Ahora, con Morata de vuelta en Madrid tras fichar por el CD Leganés, ambos buscan recuperar la estabilidad familiar, tras mudanzas, distancias y la presión mediática. La confesión de Alice llega en un momento en el que la pareja parece haber encontrado un nuevo equilibrio, aunque sin olvidar las dificultades pasadas.
Preguntada por Europa Press sobre la posibilidad de renovar los votos, Alice respondió que sí quiere hacerlo, pero sin multitudes ni focos. Su prioridad es que la celebración sea íntima y que sus hijos tengan un papel central. Solo quiere a quienes han apoyado a la familia en los últimos años, dejando fuera cualquier espectáculo.
Sobre su relación con Morata, Alice ha sido clara: lo considera el hombre de su vida y el padre de sus hijos, aunque reconoce que han pasado por etapas complicadas. Para ella, lo importante es que ambos sigan eligiéndose cada día, sin negar las crisis ni idealizar el matrimonio. La reconciliación implica asumir lo vivido y apostar por una nueva etapa juntos.
Tras su salida del Atlético de Madrid en 2024, Morata vivió una etapa de inestabilidad profesional y personal, pasando por clubes como Milan, Galatasaray y Como antes de recalar en Leganés. Los medios españoles destacan que la familia y el entorno cercano han sido clave en su decisión de regresar a Madrid y priorizar la normalidad.
La historia de Alice y Álvaro ha alternado gestos públicos y momentos de discreción. Desde la boda en la iglesia del Redentor en Venecia, con más de 400 invitados, hasta la renovación de votos en 2022, la pareja ha combinado celebraciones espectaculares con decisiones más personales. La separación de 2024 fue un golpe inesperado, pero la reconciliación los ha devuelto al centro de la conversación social y mediática.
El interés por la pareja no es nuevo en la prensa española. Los gestos y declaraciones de figuras como Alice Campello recuerdan a otros episodios recientes, como el adiós íntimo de Belén López a su prima, que también llamó la atención por su carga emocional y sinceridad, según reportó espanol.news.
En el caso de Alice y Álvaro, la posibilidad de una nueva ceremonia, esta vez sin focos ni grandes nombres, es una declaración de intenciones. La pareja parece decidida a priorizar lo esencial y dejar atrás la presión de las apariencias. No se trata de olvidar el pasado, sino de elegir cómo y con quién celebrarlo. En ese gesto, la pareja deja claro qué es lo importante cuando las cámaras se apagan.
La reconciliación y el regreso a Madrid han sido confirmados por varias publicaciones recientes, incluyendo una nota de la agencia EFE, que destaca la nueva etapa de estabilidad familiar de la pareja.