La Comisión Europea impone a AliExpress una multa récord de 550 millones de euros. Bruselas detecta graves deficiencias en el control de productos ilegales y peligrosos. La empresa deberá presentar un plan de corrección antes de octubre.
La Comisión Europea ha impuesto a AliExpress una sanción de 550 millones de euros tras constatar graves deficiencias en el control de productos ilegales, peligrosos y falsificados en su plataforma digital. Se trata de la multa más alta aplicada hasta la fecha bajo el reglamento de servicios digitales (DSA), superando ampliamente los 200 millones impuestos a Temu en mayo y los 120 millones a la red social X.
Según el comunicado de Bruselas, AliExpress, filial del grupo Alibaba, no evaluó de forma adecuada los riesgos asociados a la venta de productos ilícitos y no dispuso de personal suficiente para revisar los artículos ofertados. En muchos casos, los empleados solo contaban con unos segundos para analizar posibles riesgos, lo que resultó insuficiente ante el volumen de productos y la carga de trabajo. Además, la Comisión señala que los sistemas de recomendación y publicidad de la plataforma contribuyeron a la difusión de estos productos ilegales.
La investigación, iniciada en marzo de 2024, reveló que la empresa no midió correctamente la eficacia de sus sistemas de moderación y permitió que numerosos artículos, desde juguetes inseguros hasta cosméticos peligrosos, permanecieran a la venta durante semanas incluso después de ser detectados. Otro aspecto destacado por Bruselas es la falta de aplicación efectiva de sanciones a los vendedores que infringían las normas.
La sanción se divide en dos partes: 110 millones de euros por la deficiente evaluación de riesgos y 440 millones por la falta de medidas para mitigarlos. La multa cubre la actividad de AliExpress hasta junio de 2025, fecha en la que la Comisión presentó la acusación formal. Ahora, la empresa tiene hasta el 20 de octubre para presentar un plan de corrección, siguiendo el procedimiento ya aplicado a otras grandes plataformas como X y Temu.
AliExpress ha manifestado su desacuerdo con la decisión y la cuantía de la multa, alegando que ha colaborado con la Comisión Europea y adoptado compromisos voluntarios para cumplir con las exigencias del DSA. La compañía asegura estar analizando la resolución y estudiando sus opciones.
El reglamento de servicios digitales, en vigor desde 2023, obliga a las grandes plataformas con más de 450 millones de usuarios a realizar evaluaciones anuales de riesgos y a corregir cualquier deficiencia detectada. Estas obligaciones buscan limitar la distribución de productos ilegales y la difusión de mensajes peligrosos, especialmente en empresas de gran tamaño y alcance internacional.
En el contexto de sanciones recientes, la suma de las multas impuestas a las plataformas chinas Temu y AliExpress alcanza los 750 millones de euros, muy por encima de la sanción aplicada a X. Sin embargo, la multa a AliExpress representa menos del 1% de los ingresos globales del grupo Alibaba, que en 2025 superaron los 120.000 millones de euros, lejos del máximo del 6% previsto por la normativa.
El endurecimiento de las medidas regulatorias en Europa ha generado debate sobre el equilibrio entre la protección del consumidor y la libertad de mercado. En otros casos recientes, como el de la sanción solicitada por la Fiscalía de Valencia por insultos en redes sociales, las autoridades han mostrado una postura firme frente a las infracciones digitales, como se detalla en el caso de sanción económica por mensajes injuriosos contra un político.
El DSA forma parte de una estrategia europea para reforzar la seguridad y la transparencia en el entorno digital. Las plataformas designadas como "muy grandes" por la Comisión Europea están sujetas a controles más estrictos debido a su potencial impacto en la sociedad y la economía. El objetivo es garantizar que los consumidores europeos estén protegidos frente a productos y contenidos peligrosos, y que las empresas tecnológicas asuman una mayor responsabilidad en la gestión de sus servicios.