Los medios españoles informaron los días 13 y 14 de octubre del final de la relación entre Andrés Roca Rey y Tana Rivera. Ninguno de los dos lo confirmó públicamente. La pareja se había dejado ver en la primavera de 2026, tras años de amistad; la relación habría comenzado en abril y duró alrededor de seis meses. Entre las versiones difundidas, una apunta a que el torero sintió que todo avanzaba demasiado deprisa y prefirió centrarse en su carrera. ¡Hola!, por su parte, habló de una crisis tras una discusión, no de una ruptura definitiva.
Su último encuentro público ampliamente difundido fue el 7 de septiembre, durante la tradicional corrida Goyesca de Ronda, una cita ligada a la familia Rivera. Así lo recordó Antena 3 en su cobertura de la pareja. Unas dos semanas antes de las noticias sobre la crisis ya circulaban rumores de boda para 2027. ABC señaló que Francisco Rivera había dado su aprobación a Roca Rey y lo consideraba «uno más de la familia».
El 14 de octubre, los periodistas preguntaron a Rivera por su vida personal. Ella evitó confirmar o desmentir la ruptura: «No, yo no voy a decir nada porque es que yo nunca digo nada». Después añadió: «Yo estoy muy bien, sí, la verdad». Roca Rey tampoco se pronunció públicamente sobre el estado de la relación.
Sus padres, Fernando Roca Rey Müller y María Mercedes Valdez, viven en Lima, pero viajan con frecuencia a España para acompañarlo.
En septiembre, Andrés publicó dos imágenes de una cena con ellos y escribió: «Con los mejores». En la mesa abrieron un Valbuena 5 de Vega Sicilia de 2015, la misma añada del año en que tomó la alternativa. En restauración, la botella ronda los 200 euros.
Poco antes de que se conociera la ruptura, Fernando y María Mercedes se habían reunido con sus consuegros y un grupo de amigos.
Todos iban muy arreglados, en una velada que podía parecer una pedida de mano. Apenas dos semanas después trascendió el final de la relación. Las imágenes adquirieron otro matiz, aunque no revelan qué ocurrió entre la pareja.
Sus padres lo acompañaban mucho antes de que su nombre llegara a los grandes carteles. El 19 de septiembre de 2015 tomó la alternativa en Nimes, con Enrique Ponce como padrino. Juan Bautista fue el testigo. Roca Rey tenía 18 años y llevaba tiempo viviendo lejos de Lima para abrirse camino en España. Aquel día cortó una oreja a Pocosol, uno de los toros de Victoriano del Río.
La vocación taurina venía de varias generaciones. Andrés es bisnieto del ganadero Bernardo Roca y nieto de Juan Roca Rey, que estuvo al frente de la administración de la plaza de Acho. También es sobrino del rejoneador José Antonio Roca Rey. Su madre intentó apartarlo de los ruedos con el tenis y el golf; este último sigue siendo una de sus aficiones. Pero a los siete años ya había toreado su primera becerra. A los once lidió su primer novillo.
Sus padres querían que no descuidara los estudios, pero él decidió pronto que quería dedicarse al toreo. A los 14 años dejó Perú para ingresar en la Escuela Taurina de Badajoz, después de conocer al maestro Campuzano. Durante esos primeros años estudiaba entre semana y acudía a tentaderos los sábados. A los 16 se instaló en Sevilla, en casa de la familia de picadores Quinta.
Su hermano Fernando, diez años mayor, ya había abierto camino en los ruedos. Tomó la alternativa en 2005 en la plaza de Acho y desarrolló buena parte de su carrera en Perú, en plazas más modestas y con menos medios que los grandes cosos europeos. Andrés lo describió como «un torero hecho en carreteras de tierra y a muchos metros sobre el nivel del mar». Recordó que llegó a actuar en plazas sin enfermería y, en ocasiones, sin médicos. La atención familiar alrededor de los toreros también aparece en la historia de Morante Júnior, centrada en un encuentro entre padre e hijo en Las Ventas.
Fernando se retiró tras 17 años en activo, pero siguió vinculado a la carrera de Andrés. Fue su apoderado en 2024; más tarde, los hermanos separaron sus caminos profesionales. Ahora Luis Manuel Lozano dirige la trayectoria del torero. La relación entre ambos hermanos sigue siendo estrecha.
Juan José, el tercer hermano, eligió otra ruta. Estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Lima y después se formó en marketing. Trabaja en el mundo empresarial y financiero, incluido el sector fintech. En casa lo llaman «el finanzas»; él ha contado que de niño no le interesaban los toros. También escribe desde pequeño y ha publicado un poemario y una novela por entregas. Mantiene su vida lejos de la exposición pública y sus redes sociales cerradas.