El ministro de Hacienda reclama a la Generalitat Valenciana que se siente a negociar el nuevo sistema de financiación. Critica la negativa de Llorca y advierte sobre los riesgos de bajar impuestos y pedir más fondos.
El ministro de Hacienda, Arcadi España, ha lanzado este viernes en Valencia un mensaje directo al presidente de la Generalitat Valenciana, Juanfran Pérez Llorca, por su negativa a participar en las negociaciones sobre el nuevo modelo de financiación autonómica. España considera que la falta de diálogo responde a directrices del líder nacional de su partido, Alberto Núñez Feijóo, y advierte que no dejará de insistir en la necesidad de sentarse a la mesa, ya sea de forma bilateral o multilateral.
Durante su intervención en Encuentros SER, el titular de Hacienda subrayó que la reforma del sistema de financiación es una demanda histórica de la Comunidad Valenciana, la región más infrafinanciada del país desde hace años. Según España, todos los territorios deben ceder en parte para alcanzar un acuerdo que permita actualizar un modelo caducado desde 2014.
La postura de Llorca, que rechaza cualquier negociación directa con el Gobierno central tras criticar el pacto alcanzado con Cataluña, ha tensado el debate político en la región. El presidente valenciano insiste en que el único foro válido es el Consejo de Política Fiscal y exige un borrador de ley orgánica que detalle por escrito todas las condiciones del futuro sistema.
Arcadi España se mostró sorprendido por la actitud de quienes, a su juicio, buscan excusas para no avanzar en la reforma. Recordó que el Ministerio de Hacienda ya ha mantenido reuniones con varias comunidades autónomas dispuestas a dialogar y que existe un comité técnico encargado de elaborar los documentos necesarios. El ministro defendió que la transparencia y la negociación, tanto bilateral como multilateral, son esenciales, ya que la decisión final dependerá del Congreso.
En este contexto, España garantizó que la Generalitat Valenciana no tendrá problemas de liquidez, pero advirtió que la gestión de los fondos depende de las prioridades del gobierno autonómico. Criticó que el Partido Popular haya abierto un debate sobre la reducción de impuestos, calificándolo de peligroso, y recordó que los servicios públicos se financian principalmente con los tributos recaudados.
El ministro también cuestionó la coherencia de quienes defienden rebajas fiscales y, al mismo tiempo, reclaman más recursos al Estado. A su juicio, el modelo autonómico exige responsabilidad y no puede utilizarse como pretexto para exigir fondos adicionales tras reducir los ingresos propios.
El conflicto entre el Gobierno central y la Generalitat Valenciana se produce en un momento de especial tensión interna en el Partido Popular, como ya se reflejó cuando Feijóo evitó respaldar abiertamente a Llorca y reclamó unidad en el PP valenciano, según se recoge en una reciente cobertura sobre la situación en el partido.
El debate sobre la financiación autonómica es clave para el reparto de recursos entre comunidades y afecta directamente a la calidad de los servicios públicos, la inversión y la capacidad de respuesta ante retos sociales y económicos. La Comunidad Valenciana, según datos oficiales, ha sido una de las regiones más perjudicadas por el actual sistema, lo que ha generado una reivindicación constante de reforma. El Consejo de Política Fiscal y Financiera es el órgano donde se discuten estos cambios, pero la falta de consenso político ha retrasado durante años cualquier avance significativo.