Un juzgado de Zamora juzgará a un pastor tras la muerte de una corredora por el ataque de unos perros. En Zamora comienza el juicio contra un pastor cuyos perros mataron a una mujer de 27 años. La Fiscalía solicita dos años y medio de prisión y la familia de la víctima, cuatro años. Las autoridades refuerzan el control sobre los animales peligrosos.
En Zamora comienza un sonado juicio por la muerte de Arancha S., de 27 años, quien en otoño de 2023 fue atacada fatalmente por siete perros propiedad de un pastor local. El incidente tuvo lugar a las afueras de Roales del Pan, cuando la mujer salió a correr con su propia mascota. Según la investigación, alcanzó a llamar a su madre para avisar del ataque, pero no pudo ser salvada: en el cuerpo se registraron más de un centenar de mordeduras.
El acusado en el caso es el dueño de los perros, un pastor de 60 años llamado Pedro G. La Fiscalía solicita para él dos años y medio de prisión por homicidio imprudente, mientras la familia de la víctima reclama cuatro años de reclusión y una indemnización de 250.000 euros. La investigación determinó que el pastor no controlaba a sus perros y no se encontraba cerca en el momento de la tragedia, a pesar de que previamente ya se habían presentado quejas sobre el comportamiento agresivo de sus animales en estos caminos rurales.
Entre los perros que atacaron a Arancha S. se encontraban tres mastines, dos pastores alemanes y dos de sus cachorros. Tras el suceso, todos los animales fueron retirados y posteriormente sacrificados en un centro especializado en Simancas (Valladolid). Las autoridades de Castilla y León implicaron a veterinarios en el caso y la investigación estuvo a cargo de la Guardia Civil. El pastor se negó a declarar tras su detención y su familia recibió apoyo psicológico temporalmente.
Vecinos de la zona han señalado en varias ocasiones que el pastor no restringía el movimiento de los perros, quienes asustaban con frecuencia a viandantes, deportistas y otros propietarios de animales domésticos. Según informa EL PAÍS, este tipo de incidentes no era inusual en la región: anteriormente, los perros de Pedro G. ya habían atacado a otros animales y se habían presentado quejas tanto de agricultores como de personas que transitaban por los caminos rurales.
El proceso judicial debe determinar el grado de responsabilidad del propietario sobre la tenencia de animales potencialmente peligrosos. El día de la tragedia, el pastor no se encontraba presente y sus ovejas pastaban cerca de una vieja caravana que servía de refugio temporal. Tras el suceso, llegó al lugar únicamente junto a efectivos de la Guardia Civil para recoger el rebaño. Inicialmente fue ingresado en prisión preventiva, aunque más tarde quedó en libertad provisional hasta el juicio.
Durante las audiencias está previsto que declaren el acusado, los familiares de la fallecida, peritos y agentes de la Guardia Civil, quienes señalaron que incluso a su llegada los perros mostraban agresividad. Las autoridades regionales estudian endurecer la supervisión sobre la tenencia de perros guardianes a fin de evitar tragedias similares en el futuro.
En este contexto, cabe señalar que los temas de seguridad y control de animales en España son objeto de debate público de forma regular. Por ejemplo, recientemente en Toledo los vecinos se manifestaron contra la saturación de la carretera A-42 y reclamaron la supresión del peaje en la alternativa AP-41, lo que también está relacionado con cuestiones de seguridad y responsabilidad de las autoridades — puede consultarse más al respecto en el artículo sobre las demandas de los vecinos de Toledo para la infraestructura de transporte.
En España existe una estricta regulación para la tenencia de perros potencialmente peligrosos: los propietarios están obligados a garantizar su aislamiento y control, especialmente cerca de zonas habitadas. El incumplimiento de estas normas puede acarrear responsabilidad penal, como demuestra el caso analizado en Zamora. Según datos del Ministerio del Interior, cada año se registran en el país decenas de ataques de perros a personas, lo que lleva a las autoridades a replantear la legislación y reforzar las medidas preventivas.