Isabel Díaz Ayuso afirma que se han hallado micrófonos en despachos vinculados a Quirón y denuncia el robo de ordenadores a los abogados de su pareja. El conflicto con Moncloa se intensifica en plena investigación judicial.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha elevado el enfrentamiento político con el Gobierno central tras denunciar la aparición de micrófonos ocultos en despachos del grupo sanitario Quirón, donde trabaja su pareja, Alberto González Amador. Además, Ayuso ha asegurado que los abogados de Amador han sufrido el robo de ordenadores y que se han producido accesos a datos personales y fiscales de su entorno. Estas declaraciones se produjeron durante una entrevista en Telecinco, en la que la presidenta acusó directamente a Pedro Sánchez de impulsar una campaña de persecución.
El conflicto se intensificó después de que Pedro Sánchez, desde la tribuna del Congreso, pusiera en duda los negocios del hermano y la pareja de Ayuso, comparando su situación con la de José Luis Ábalos, exministro socialista condenado por corrupción. Ayuso rechaza cualquier equiparación y sostiene que ni ella ni su Gobierno están siendo investigados judicialmente. Según la presidenta, las acusaciones buscan desestabilizar su posición y afectar la imagen del Partido Popular en un momento de inestabilidad parlamentaria para el Ejecutivo central.
La polémica en torno a Quirón se reavivó tras la publicación de un informe de Hacienda, citado por EL PAÍS, que detalla que Alberto González Amador habría recibido 1,4 millones de euros anuales de la empresa entre 2021 y 2024, periodo en el que ya mantenía una relación con Ayuso. El caso ha servido de argumento para el PSOE, que utiliza la investigación judicial abierta contra Amador por fraude fiscal y falsificación documental para presionar políticamente a la presidenta madrileña. Además, existe una segunda causa en curso por corrupción en los negocios y administración desleal.
Ayuso insiste en que no comparte vínculos patrimoniales ni civiles con Amador y subraya que su relación no está formalizada. También ha defendido a su hermano, Tomás Ayuso, implicado en una polémica por el cobro de una comisión en la venta de mascarillas durante la pandemia, y rechaza cualquier comparación con otros casos de corrupción. La presidenta critica que se cuestione la gestión público-privada en la sanidad madrileña mientras, según ella, el propio Gobierno central recurre a fórmulas similares.
El contexto político añade presión al caso. El Gobierno de Pedro Sánchez atraviesa una etapa de mayoría parlamentaria frágil y afronta investigaciones por corrupción que afectan a figuras relevantes del PSOE. Las próximas elecciones de 2027 y la falta de consenso entre partidos para un relevo inmediato mantienen la tensión en el panorama nacional. En este escenario, las denuncias de Ayuso sobre espionaje y robo de información refuerzan la percepción de una batalla política marcada por acusaciones cruzadas y procedimientos judiciales en curso.
Como contexto, la aparición de micrófonos en despachos de empresas o instituciones en España es un hecho poco habitual y suele dar lugar a investigaciones policiales. El grupo Quirón es uno de los principales operadores sanitarios privados del país. Las causas judiciales por corrupción y tráfico de influencias han marcado la agenda política española en los últimos años, afectando tanto a partidos de gobierno como de oposición. La gestión de la sanidad pública y privada sigue siendo uno de los temas más sensibles en el debate político nacional.