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Barcelona y Tarragona preparan grandes proyectos por 1.500 millones de euros

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

Barcelona y Tarragona preparan grandes proyectos por 1.500 millones de euros Español.News
Barcelona y Tarragona preparan grandes proyectos por 1.500 millones de euros

Las autoridades catalanas preparan nuevas concesiones para ampliar el metro y el tranvía. Las autoridades de Cataluña debaten la segunda fase de un amplio programa de colaboración público-privada. Entre los planes: ampliar el metro y el tranvía en Barcelona y Tarragona. La decisión está motivada por la falta de presupuesto y el aumento de los costes de las obras.

Las autoridades de Cataluña han comenzado a preparar el segundo gran paquete de proyectos de infraestructura, que prevé la participación de empresas privadas para la ampliación de las líneas de metro y tranvía en la región. Según el departamento encabezado por Sílvia Paneque, se trata de programas por un importe de hasta 1.500 millones de euros. Entre las prioridades figuran la segunda fase del tranvía en Tarragona, la extensión de la red de tranvía de Barcelona hacia el norte y el sur, así como nuevos tramos de metro en la capital catalana.

Los planes para poner en marcha nuevas concesiones fueron anunciados por el presidente de Cataluña, Salvador Illa, durante una reunión del Cercle d’Economia. El programa está diseñado en dos fases y prevé una inversión total de 3.300 millones de euros. La primera etapa, con un presupuesto de 1.800 millones de euros, ya se ha sometido a consulta previa: incluye nueve estaciones de la línea L9 del metro, varios proyectos viales y una red de estaciones de recarga para vehículos eléctricos. Según el departamento correspondiente, unas 70 empresas han mostrado interés en estos proyectos.

La segunda fase, que actualmente se está debatiendo, debe acelerar la ejecución de infraestructuras de transporte retrasadas. Entre ellas se encuentran la prolongación del tranvía hacia Molins de Rei y Badalona, así como nuevas paradas en la zona de Tres Xemeneies, donde se prevé la creación de Catalunya Media City. También se estudia la posibilidad de construir nuevos tramos de metro: la ampliación de la línea 1 hasta Badalona, la línea 3 hacia el futuro campus Clínic en Esplugues y la línea 4 hasta Sagrera. Las autoridades analizan la opción de una concesión también para el intercambiador de la plaza Espanya, que se vuelve cada vez más demandado debido a las interrupciones en el servicio de Renfe y al aumento de autobuses interurbanos.

En el ámbito vial, la prioridad sigue siendo la reconstrucción de la C-16 entre Berga y Bagà (470 millones de euros), que será licitada a iniciativa de Abertis. También se debate la posibilidad de ampliar la C-55 en Manresa, aunque la decisión final sobre este proyecto aún no se ha tomado. Las autoridades subrayan que la aceleración de los nuevos proyectos se debe no solo a los retrasos acumulados, sino también al constante aumento de los precios de los materiales de construcción, lo que incrementa el coste de las obras.

Según el plan, las empresas privadas serán responsables no solo de la construcción, sino también del posterior mantenimiento y renovación de la infraestructura. Para minimizar la carga sobre el presupuesto y evitar el aumento de la deuda oficial, la Generalitat implementa un sistema de “pagos por disponibilidad”: el Estado realiza al contratista un pago anual fijo durante unos 35 años, en función de la calidad y disponibilidad de la infraestructura, sin introducir peajes para los usuarios.

Un esquema similar ya se había implementado anteriormente en Cataluña: las llamadas 'concesiones sombra' permitieron construir, por ejemplo, la Ciutat de la Justícia y varias comisarías de policía. Sin embargo, tras los cambios en el sistema de contabilidad europeo, dichas obligaciones pasaron a computarse como deuda pública, lo que generó controversia y críticas durante la crisis financiera. Según una auditoría del gobierno de Artur Mas, para 2015 el volumen de estas obligaciones alcanzaba casi 31.000 millones de euros.

Las cuestiones relativas a la financiación de infraestructuras y los nuevos enfoques de colaboración público-privada cobran cada vez más relevancia ante el aumento del gasto y las limitaciones presupuestarias. Desafíos similares se discuten en otras regiones de España: por ejemplo, las autoridades de Valencia asignaron recientemente 180 millones de euros para modernizar escuelas y combatir el calor, lo que ha generado debate entre sindicatos y vecinos (más información sobre la decisión en Valencia).

Para contextualizar: el metro de Barcelona es el sistema de metro más grande de España después del de Madrid y cuenta con más de 190 estaciones. Las líneas de tranvía han experimentado un fuerte desarrollo desde la década de 2000 y los proyectos de ampliación se discuten regularmente a nivel del gobierno catalán. En los últimos años, la región se enfrenta a una escasez de financiación para grandes proyectos de infraestructura, lo que obliga a buscar nuevos modelos de inversión.

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