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Beat reúne a exmiembros de King Crimson en un festival marcado por la nostalgia

Ricardo Rubio Español.News

Publicado por Ricardo Rubio

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Beat reúne a exmiembros de King Crimson en un festival marcado por la nostalgia © espanol.news

El supergrupo Beat, con dos ex King Crimson, abrió el festival Barts en Barcelona. El público vivió un concierto dividido entre la espera y la euforia. La segunda parte del show cambió el ánimo de la noche.

El festival Barts arrancó en el Poble Espanyol de Barcelona con la actuación de Beat, una formación que reúne a dos exintegrantes de King Crimson y músicos de renombre internacional. El evento, que congregó a 3.600 asistentes, apostó por la fuerza de los nombres y la reinterpretación de un legado musical histórico, aunque sin la presencia de Robert Fripp, figura clave de King Crimson.

Beat, compuesto por Adrian Belew y Tony Lewin —ambos con pasado en King Crimson—, junto a Steve Vai y Danny Carey, se situó en un terreno intermedio entre banda tributo y superbanda. La expectación era alta, pero la primera parte del concierto dejó al público a la espera. El repertorio inicial, centrado en temas de los Crimson de los ochenta como Neurotica y Neal Jack And Me, mostró un sonido bajo y una ejecución que no terminó de conectar con la audiencia, mayoritariamente masculina y de edad avanzada, como suele ser habitual en los conciertos de la banda original.

La interpretación de canciones poco habituales en directo, como Model Man, Dig Me y Man With An Open Heart, aportó un matiz experimental y denso al espectáculo. Sin embargo, las quejas por el volumen bajo y la dificultad para escuchar los instrumentos se hicieron notar, especialmente entre los seguidores más veteranos. El ambiente se mantuvo contenido hasta el descanso, tras el cual el concierto dio un giro notable.

En la segunda parte, el sonido mejoró y el repertorio se centró en el álbum Discipline, más dinámico y rítmico. Temas como Waiting Man, The Sheltering Sky y Frame by Frame elevaron la energía del público, con Steve Vai y Danny Carey mostrando su virtuosismo sin excesos. El bajo de Tony Lewin, un Chapman Stick de 10 cuerdas, aportó profundidad y armonía, mientras Adrian Belew destacó tanto en la guitarra como en la voz, especialmente en Elephant Talk. Incluso se pidió al público que acompañara con palmas en Sleepless, algo inusual en conciertos con repertorio de King Crimson.

El cierre llegó con Red y Thela Hun Ginjeet, piezas que terminaron de consolidar la sensación de haber presenciado una experiencia única: escuchar a King Crimson sin King Crimson. El festival Barts apostó así por una fórmula que mezcla nostalgia, experimentación y la fuerza de músicos con trayectorias consolidadas.

King Crimson es considerada una de las bandas más influyentes del rock progresivo, con una discografía que abarca desde finales de los años sesenta. El fenómeno de las bandas tributo y las reuniones de supergrupos ha crecido en los últimos años, atrayendo tanto a seguidores históricos como a nuevas generaciones interesadas en el legado musical de formaciones emblemáticas. El Poble Espanyol, habitual escenario de grandes conciertos en Barcelona, refuerza con este evento su papel como punto de encuentro para propuestas musicales de alto nivel.

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