«Puro ego» fue el diagnóstico de C. Tangana en un comentario de Instagram sobre las negociaciones para una candidatura común de la izquierda. El cantante criticó a Podemos y a otras formaciones progresistas por no cerrar acuerdos. A su juicio, la prioridad debería ser impedir un Gobierno de ultraderecha.
El cruce llega mientras se negocian alianzas para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. El Consejo de Ministros aprobó la disolución de las Cortes y la convocatoria electoral el 5 de octubre. El real decreto se publicó al día siguiente. La campaña oficial se desarrollará del 13 al 27 de noviembre, según el calendario electoral del Gobierno. El Instituto Nacional de Estadística cifra en 38.728.356 el número de personas con derecho a voto: 35.958.711 residen en España y 2.769.645, en el extranjero.
Una de las decisiones que ha alimentado el debate es el acuerdo de coordinación entre Podemos y Esquerra Republicana de Catalunya, ERC, confirmado el 12 de octubre. No implica una fusión ni una candidatura única en toda España. Podemos renunciará a presentar listas propias en las cuatro circunscripciones catalanas y respaldará allí la candidatura de ERC. A cambio, ERC apoyará a Podemos fuera de Cataluña. La formación anunció que Irene Montero y Gabriel Rufián «harán equipo» durante la campaña.
La primera intervención de Tangana apareció bajo una publicación relacionada con Malas Lenguas. Allí defendió la iniciativa de Rufián y rechazó que buscara quitar votos a otra formación. «Rufián no iba a ganarle votos a un partido, se iba a intentar parar un gobierno de Vox», escribió. Después resumió su crítica a las disputas internas con «Puro ego».
La respuesta de Pablo Iglesias fue más allá de ese comentario.
Iglesias defendió la importancia de respetar los compromisos con los partidos. También advirtió de que la fragmentación electoral no tiene el mismo efecto en todas las circunscripciones. Para él, cualquier estrategia de la izquierda debe tener en cuenta las particularidades del sistema electoral. El argumento pone el foco en las consecuencias prácticas de cómo se presentan las candidaturas, además de en la voluntad de pactar.
Tangana volvió a contestar y anunció, con ironía, que probaría «un tono más conciliador». Después cuestionó que la lealtad partidista se mantenga ante el riesgo de un Gobierno de ultraderecha: «La traición a tu partido debería ser obligatoria si lo que hay al otro lado es un gobierno de ultraderecha», afirmó.
También criticó la estrategia de Podemos. A su entender, el partido busca rédito electoral aprovechando la preocupación de los votantes progresistas, pero no consigue reunir a las distintas sensibilidades del espacio. «El movimiento estratégico de Podemos para sacar rédito político de la desesperación del pueblo lo hemos entendido desde el minuto uno», escribió. Añadió que no entendía que el liderazgo no fuera capaz de «juntar a la peña».
El mensaje terminó con una pregunta a Iglesias sobre Ada Colau, exalcaldesa de Barcelona y figura del espacio a la izquierda del PSOE: «¿Me puedes explicar qué hace Ada Colau jugando al pin pon con Marc Giró?». La alusión incorpora a Colau al cruce sobre quién debería liderar una eventual candidatura común.
En otro caso de una figura conocida que intervino públicamente en un asunto colectivo, el apoyo de Ana Belén a Maricarmen Abascal trasladó una posición al debate público. En el caso de Tangana, la discusión gira en torno a la negociación política y a si las organizaciones deben priorizar sus propios procedimientos o alcanzar un acuerdo más amplio.
Podemos defiende unas primarias abiertas para elegir a sus candidatos. El denominado Frente Amplio, integrado por Movimiento Sumar e Izquierda Unida, también incluye a Más Madrid y a los comunes. Colau figura entre sus principales referencias. El bloque apuesta por negociar el liderazgo entre las formaciones que lo componen. Las diferencias sobre la elección de candidatos y el reparto de responsabilidades siguen dificultando una candidatura conjunta.