El consejero de Deportes, Berni Álvarez, confirma la estrategia de Cataluña para atraer grandes competiciones internacionales. Barcelona acoge la Grand Départ del Tour y ya prepara nuevos eventos. El impacto económico y la seguridad, en el centro del debate.
Cataluña intensifica su estrategia para consolidarse como sede de grandes eventos deportivos internacionales. Tras acoger la salida de La Vuelta en 2023 y la Copa del América en 2024, Barcelona se convierte este año en el punto de partida del Tour de Francia, reforzando así su proyección global en el ámbito deportivo.
Berni Álvarez, primer consejero de Deportes de la Generalitat, subraya que el objetivo es organizar al menos un gran evento internacional cada año en Cataluña. Entre los próximos hitos ya confirmados figuran el Mundial de piragüismo en 2027, la aspiración de celebrar la final de la Champions en el Camp Nou en 2029, el Mundial de fútbol en 2030 y la Ryder Cup en 2031. El calendario, sin embargo, aún deja abierta la incógnita para 2028, año para el que se buscan nuevas propuestas.
La Grand Départ del Tour de Francia en Barcelona no solo supone un reto logístico y de seguridad, sino que también se espera que genere un impacto económico superior a los 100 millones de euros, según estimaciones basadas en experiencias previas en otras ciudades españolas. La Generalitat evaluará el éxito del evento a través de encuestas a equipos y voluntarios, así como mediante el análisis de audiencias y retorno económico.
La seguridad es otro de los focos principales tras los incidentes registrados en La Vuelta el año pasado. Álvarez asegura que el dispositivo se ha reforzado y que no se prevén altercados, destacando la ausencia de equipos que en el pasado generaron polémica. Además, la organización ha trabajado en coordinación con los Mossos d'Esquadra para garantizar el control en los puntos más sensibles del recorrido.
En paralelo, el Departamento de Deportes impulsa iniciativas como los 'Bike Days', que contemplan el cierre temporal de puertos de montaña al tráfico para fomentar el ciclismo y aumentar la señalización específica en estas rutas. El objetivo es arrancar este proyecto en octubre, siempre en colaboración con las autoridades de tráfico.
Álvarez también defiende la recuperación de incentivos económicos para deportistas de élite catalanes, con ayudas de hasta 6.500 euros por victorias internacionales y programas de acompañamiento para la reinserción laboral tras la retirada. Según el consejero, la falta de incentivos ha llevado a algunos deportistas a competir por otras comunidades autónomas.
En el ámbito de la salud, la Generalitat ha iniciado la prescripción de actividad física para personas con dolencias cardiovasculares, diabetes, hipertensión y obesidad. El programa, en fase piloto, ya cuenta con los primeros beneficiarios y prevé ampliarse próximamente.
El auge del turismo deportivo es otro de los ejes de la política catalana. Álvarez sostiene que este tipo de turismo es más respetuoso y beneficioso para el territorio, en contraste con modelos anteriores centrados en el ocio nocturno. Sin embargo, reconoce que la llegada masiva de ciclistas a zonas como Girona genera opiniones divididas entre los residentes.
Como parte de la proyección internacional, la Generalitat ultima la creación de la Oficina pro selecciones catalanas, aunque por el momento no se han detallado nuevas solicitudes de federaciones para dar el paso hacia el reconocimiento internacional.
En contexto, Cataluña ha reforzado su posición como destino de referencia para grandes competiciones deportivas en Europa. La Grand Départ del Tour de Francia es la primera vez que la ciudad acoge la salida de la prueba ciclista más importante del mundo. El turismo deportivo representa una parte creciente de la economía catalana, con un perfil de visitante que suele gastar más y permanecer más tiempo que el turista tradicional. La apuesta por eventos internacionales responde tanto a la búsqueda de impacto económico como a la proyección de la imagen de Cataluña en el exterior. Según datos oficiales, el sector deportivo genera miles de empleos directos e indirectos en la región y contribuye a la dinamización de sectores como la hostelería, el transporte y los servicios.