• 5 min de lectura
  • por

Hallazgo clave: identifican un navío español hundido en 1760

Laura Castillo Español.News

Publicado por Laura Castillo

Hallazgo clave: identifican un navío español hundido en 1760 Español.News
Hallazgo clave: identifican un navío español hundido en 1760

Un equipo arqueológico ha logrado identificar con alta probabilidad el pecio hallado frente a San Pedro de Alcántara como el navío Fernando, hundido en 1760. El estudio aporta nuevos datos sobre la construcción naval española del siglo XVIII.

Un equipo de arqueólogos subacuáticos ha conseguido identificar con un alto grado de certeza el pecio localizado frente a las costas de San Pedro de Alcántara, en Marbella, como el navío Fernando, uno de los grandes buques de la Real Armada española del siglo XVIII. La investigación, impulsada por el Centro de Arqueología Subacuática del Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico, ha permitido reconstruir la estructura del barco y arrojar luz sobre su historia tras más de dos siglos bajo el mar.

El yacimiento, situado en una zona de escasa profundidad y sometida a una fuerte dinámica litoral, ocupa aproximadamente 65 metros de largo por 12 de ancho. Estas dimensiones, junto con la ubicación y las características constructivas del casco, han sido determinantes para asociar los restos al Fernando, construido en los astilleros de Esteiro (Ferrol) entre 1750 y 1751 y naufragado en 1760 cerca del Placer de las Bóvedas.

Identificación y contexto histórico

La identificación del pecio se apoya en varios factores: la localización, las dimensiones, la cronología de la artillería y la coincidencia con fuentes históricas sobre naufragios en la zona. Hasta hace poco, algunos expertos vinculaban el yacimiento con navíos franceses perdidos en 1705 durante la batalla de Punta Cabrita, pero los nuevos análisis apuntan de forma clara al Fernando. El estudio ha descartado otras hipótesis gracias a la documentación arqueológica y a la comparación con registros históricos.

Detalles de la estructura

El análisis detallado del casco revela una construcción robusta, con una alta densidad de cuadernas y escasa separación entre ellas, además de cabillas de madera y fijaciones de hierro propias de la ingeniería naval de mediados del siglo XVIII. Se han documentado portas de artillería compatibles con un buque de gran porte, así como elementos internos destinados a reforzar la resistencia estructural. La artillería recuperada corresponde a piezas españolas anteriores al Reglamento de Artillería de 1765, lo que encaja con la cronología del Fernando.

Este navío formó parte de los experimentos navales promovidos durante las reformas borbónicas bajo el reinado de Fernando VI, en un contexto de modernización de la flota española. Su diseño refleja la influencia de la construcción naval inglesa, impulsada por figuras como el marqués de la Ensenada y Jorge Juan.

Tecnología y reconstrucción

La documentación fotogramétrica ha sido fundamental en el proceso: más de 3.000 imágenes han permitido crear un modelo tridimensional y una ortofotografía general del pecio. Esto ha facilitado el análisis de la distribución de los restos, su orientación y la identificación de zonas clave para futuras intervenciones. Uno de los hallazgos más relevantes se sitúa en la popa, donde se han localizado el codaste y piezas metálicas asociadas al timón, en línea con los problemas de maniobrabilidad descritos en fuentes históricas sobre el naufragio.

Los trabajos continuarán con análisis dendroarqueológicos e isotópicos de las maderas, con el objetivo de determinar la procedencia de los materiales y las especies utilizadas, así como posibles reparaciones realizadas durante la vida útil del barco. El enclave ya había sido objeto de inspecciones en 2009 y campañas tecnológicas en 2015, pero es ahora cuando se ha logrado una identificación precisa.

Importancia y contexto

El hallazgo del Fernando no solo aporta información sobre la historia naval española, sino que también permite comprender mejor las técnicas de construcción y los desafíos a los que se enfrentaban los grandes navíos de la época. Este tipo de investigaciones contribuye a preservar el patrimonio subacuático y a enriquecer el conocimiento sobre la evolución de la Armada en el siglo XVIII.

En el contexto de la recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico, otras iniciativas empresariales y culturales también están transformando sectores tradicionales en España, como se observa en la reciente adquisición de una empresa avícola en Albacete por parte de Grupo Fuertes, que refuerza la diversificación industrial del país (más detalles sobre la diversificación empresarial).

La identificación del pecio de San Pedro de Alcántara representa un avance significativo en la investigación arqueológica subacuática y subraya la importancia de proteger estos enclaves para las futuras generaciones.

Artículos relacionados