Cataluña afronta el verano con cientos de municipios sin plan de emergencia actualizado frente a incendios forestales. El retraso afecta tanto a grandes ciudades como a pequeños pueblos. La Generalitat mantiene la alerta ante el riesgo extremo.
En plena temporada de riesgo extremo por incendios forestales, Cataluña mantiene a más de 300 municipios obligados sin su plan de emergencia Infocat actualizado, según los últimos datos de Protección Civil. El retraso en la regularización afecta tanto a grandes ciudades como Lleida y Mollet del Vallès como a decenas de localidades de menos de diez mil habitantes, lo que deja a buena parte del territorio sin la cobertura exigida para responder ante emergencias.
De los 947 municipios catalanes, 758 están obligados a disponer de un plan específico contra incendios forestales. Sin embargo, a julio de 2026, 317 de ellos (41%) tienen el documento pendiente de revisión y otros 122 ni siquiera figuran con información sobre el estado de su plan. Solo 97 municipios han logrado regularizarlo este año. La mayoría de los ayuntamientos cuenta únicamente con planes genéricos y multirriesgo, que no cubren las particularidades de los incendios forestales, según Protección Civil.
La Generalitat aprobó una inversión de 20 millones de euros entre 2024 y 2027 para ayudar a los ayuntamientos, especialmente a los más pequeños, en la elaboración y actualización de estos planes. El proceso, sin embargo, avanza con lentitud. El coste de la redacción, que puede oscilar entre 3.000 y 15.000 euros, y la complejidad técnica y administrativa de la tramitación, explican parte de los retrasos. En ciudades como Badalona o Santa Coloma de Gramenet, los expedientes siguen pendientes de revisión o actualización, mientras que otros 346 municipios se encuentran en fases similares.
El plan Infocat debe ser homologado y revisado cada cuatro años o cuando se produzcan cambios relevantes. Sin embargo, casi seis de cada diez municipios obligados aún no cumplen plenamente este requisito. La falta de información clara sobre la situación de los documentos y la disparidad en las fases de tramitación generan confusión entre los ayuntamientos, que a menudo dependen de empresas especializadas para la elaboración de los planes.
El episodio de calor previsto para esta semana ha elevado el riesgo de incendio forestal en Cataluña. Protección Civil mantiene en fase de alerta el plan de emergencias por incendios forestales, con previsión de temperaturas superiores a los 40 grados y humedades relativas por debajo del 30%. Según los Agents Rurals, 43 municipios de siete comarcas están en nivel 4 del Plan Alfa, el máximo por peligro extremo, y otros 218 en nivel 3, de riesgo muy alto. Como medida preventiva, se mantienen restringidos los accesos a espacios naturales protegidos en la provincia de Tarragona.
El Departamento de Agricultura prevé un episodio de peligro que podría durar hasta siete días, con especial atención en el Prepirineo de Lleida, el interior de las Terres de l’Ebre y la Cataluña Central. Las autoridades insisten en la necesidad de máxima prudencia para evitar nuevos incendios, mientras la actualización de los planes municipales sigue pendiente en buena parte del territorio.
En España, la normativa obliga a los municipios con riesgo significativo a disponer de planes de emergencia específicos para incendios forestales, que deben coordinarse con los protocolos autonómicos y estatales. La falta de actualización puede dificultar la respuesta ante situaciones críticas y limitar el acceso a ayudas públicas en caso de desastre. El cambio climático y la recurrencia de olas de calor han incrementado la presión sobre las administraciones locales para reforzar la prevención y la capacidad de reacción ante emergencias.