La Generalitat ha prohibido la movilidad en el litoral y prelitoral de Tarragona, Barcelona y Girona desde las 18 horas del sábado hasta las 14 horas del domingo. El temporal puede dejar más de 200 litros por metro cuadrado en algunos puntos. La restricción también afecta a Osona y Moianès. Todas las actividades quedan suspendidas en los municipios afectados.
El presidente Salvador Illa ha descrito la situación como un "mini huracán". Ha pedido a la población que cumpla las restricciones de Protección Civil. El aviso llegó a los móviles a las 17 horas. Alertaba de un episodio meteorológico "muy complejo" que, según Meteocat, puede causar inundaciones, mangas marinas, tornados y vientos fuertes. El nivel de alerta es 6 sobre 6, el máximo posible.
El sistema ES-Alert de Protecció Civil envió notificaciones de emergencia a cerca de un millón de teléfonos móviles en las zonas afectadas por el temporal.
El Servei Meteorològic de Catalunya prevé lluvias de hasta 40 milímetros en solo 30 minutos en el litoral central, 90 milímetros en tres horas y hasta 200 milímetros en 24 horas en otras zonas. Ya se han cerrado varias carreteras y accesos. La movilidad está restringida en los puntos más expuestos.
El temporal no solo golpea Cataluña. Once comunidades autónomas están bajo aviso. Cataluña está en alerta roja. Asturias, Cantabria y Madrid en naranja. País Vasco, Andalucía, Baleares, Castilla y León, Extremadura, Galicia y Castilla-La Mancha en amarilla. En Madrigueras (Castilla-La Mancha), una riada dejó más de 140 litros por metro cuadrado. Murió una mujer y rescataron a 90 personas. El gobierno regional pedirá la declaración de zona catastrófica para compensar los daños en viviendas y propiedades.
En Mas de Barberans, Tarragona, se han registrado acumulaciones extremas de lluvia que alcanzaron los 221,3 litros por metro cuadrado, superando incluso las previsiones iniciales y evidenciando la gravedad del episodio.
La Confederación Hidrográfica del Ebro advierte de posibles crecidas en barrancos y cauces menores hasta la madrugada del domingo. El riesgo es mayor en la Comunidad Valenciana y Tarragona, donde se esperan chubascos y tormentas con acumulados muy altos.
El presidente Pedro Sánchez ha lamentado los daños causados por las lluvias persistentes y torrenciales en varias zonas del país. Lo que ocurre en Cataluña recuerda otros episodios recientes de lluvias extremas en España, como ya pasó en Valencia, donde se suspendió el transporte ferroviario por motivos similares.
La decisión de Cataluña de restringir la movilidad y suspender actividades marca un cambio en la gestión de emergencias meteorológicas en la región. El uso de alertas masivas por móvil y la coordinación entre administraciones muestran una respuesta más firme ante fenómenos extremos. En los últimos años, estos episodios han dejado daños graves en infraestructuras y vidas. La experiencia reciente muestra que anticiparse y cumplir las normas es clave para reducir el impacto de estos temporales, que cada vez son más frecuentes y severos por el clima.
Según El País, la Generalitat solo permite desplazamientos esenciales en 20 comarcas y ha reforzado la coordinación con Protección Civil y Meteocat para gestionar la emergencia.