Protección Civil mantiene el nivel máximo de alerta por calor y riesgo de incendios en Catalunya. Se refuerzan dispositivos de emergencia y se restringe el acceso a zonas naturales. Las autoridades piden especial atención a los colectivos vulnerables.
La Generalitat mantiene activadas las alertas más altas por calor extremo y riesgo de incendios forestales en Catalunya, en una jornada que se perfila como la más crítica del episodio según las autoridades. El litoral y el prelitoral concentran las temperaturas más elevadas, aunque los valores previstos han resultado algo inferiores a los inicialmente anunciados. La combinación de altas temperaturas y la incertidumbre sobre la intensidad del viento de poniente obliga a reforzar las medidas preventivas y a limitar el acceso a espacios naturales clave.
El Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) señala que el viento del suroeste ha impulsado el aumento térmico, especialmente en comarcas como Baix Llobregat, Vallès Oriental y Vallès Occidental, donde se espera que se superen los umbrales de calor intenso entre el final de la mañana y el inicio de la tarde. Por la noche, el calor persistirá en la mayor parte del territorio, salvo en el Pirineo y el litoral norte de Girona. Para el jueves, el calor se concentrará en Ponent y la probabilidad de temperaturas extremas disminuirá notablemente.
Las previsiones apuntan a un descenso progresivo de las temperaturas hasta el sábado. El viernes se espera un cambio de régimen de vientos con la entrada de tramontana, aunque no se prevé que sea especialmente fuerte. Hasta la tarde del jueves, existe una baja probabilidad de tormentas secas. El plan POCS para prevenir los efectos del calor sobre la salud sigue en fase 2, y Protección Civil ha instado a los ayuntamientos a habilitar espacios frescos y a vigilar especialmente a los colectivos más vulnerables, como mayores de 75 años sin apoyo, personas con discapacidad, enfermos crónicos y quienes trabajan o realizan actividad física al aire libre.
El riesgo de incendio forestal se mantiene en niveles muy elevados, condicionado por la evolución del viento de poniente. Los Bombers de la Generalitat han reforzado su dispositivo en todas las regiones de emergencias, con entre tres y cuatro dotaciones adicionales según el nivel de riesgo, y han abierto parques de bomberos voluntarios. La Unitat Tècnica del Grup d’Actuacions Forestals (GRAF) sitúa el riesgo en nivel 5 sobre 6 en la Regió d’Emergències Centre, el sur de Lleida y las Terres de l'Ebre, mientras que en el resto del territorio el nivel es de 4 sobre 6.
El operativo incluye refuerzo en salas de control, medios aéreos, equipos de prevención activa y seguimiento de incendios recientes. Las condiciones actuales favorecen la rápida propagación del fuego y la aparición de focos secundarios, especialmente en encinares y zonas con tocones antiguos de robledal. Los Agents Rurals mantienen el nivel 4 del plan Alfa por peligro extremo de incendio en los municipios afectados y las restricciones de acceso a ocho espacios naturales: Montsec d'Ares, Montsec de Rúbies, Ribera Salada, Baronia de Rialb, Montserrat, Sant Llorenç del Munt i l'Obac, Montmell-Marmellar y Montsant.
La reapertura de estos espacios dependerá de la evolución meteorológica y del riesgo de incendio, pero por ahora todos los cierres siguen vigentes. También permanecen cerradas las áreas recreativas en municipios con nivel 3 del plan Alfa y se mantienen las restricciones a actividades de ocio, juventud y uso de material pirotécnico en los municipios con nivel 4. El Centre de Coordinació Operativa de Catalunya (CECAT) continúa reforzado y la coordinación con ayuntamientos y actividades con colectivos vulnerables se mantiene activa.
La situación se agrava por la baja humedad de la vegetación, consecuencia de una primavera seca y dos olas de calor intensas, a pesar de las lluvias invernales. Las temperaturas extremas de los últimos días han empeorado el escenario. En otras regiones, como Valencia, la gestión de incendios también ha sido noticia recientemente, como ocurrió tras la detención de varios operarios por un fuego en Benicalap, un caso que generó un giro en la investigación y que fue recogido en una reciente cobertura sobre la actuación policial y las consecuencias para los vecinos.
En el contexto de la actual ola de calor, las autoridades insisten en la importancia de seguir las recomendaciones oficiales y extremar la precaución en zonas rurales y forestales. El refuerzo de los dispositivos de emergencia y las restricciones buscan evitar incidentes graves en un momento de máxima vulnerabilidad para el territorio catalán.
En España, los episodios de calor extremo y riesgo de incendios forestales se han intensificado en los últimos años, obligando a las administraciones a adaptar sus protocolos y recursos. Catalunya, por su diversidad geográfica y densidad de espacios naturales, se enfrenta cada verano a desafíos crecientes en la gestión de emergencias. La coordinación entre Protección Civil, Bombers, Agents Rurals y ayuntamientos resulta clave para minimizar daños y proteger tanto a la población como al entorno natural.