La publicación de «El canto del cisne. Diana, mi hermana» ha vuelto a poner en alerta a Buckingham Palace. Charles Spencer, hermano de Diana de Gales, recupera recuerdos poco conocidos de su hermana y apunta directamente al rey Carlos III, removiendo heridas que la monarquía británica nunca ha terminado de cerrar.
El libro, que saldrá a la venta el 22 de septiembre de 2026 en el Reino Unido bajo el título original «Swan Song: Diana, My Sister», ha generado expectación antes incluso de su publicación, según los registros editoriales y las fichas de librerías británicas. La editorial lo presenta como una visión personal del hermano de Diana sobre su vida y la semana posterior a su muerte, con la intención de «contar la verdad sobre Diana desde la perspectiva de su hermano».
El Palacio de Buckingham emitió un comunicado público inusualmente contundente, poniendo en duda la exactitud de los recuerdos de Charles Spencer sobre los días posteriores a la muerte de Diana.
Uno de los episodios más comentados es el relato de Charles sobre la decisión de que los príncipes Guillermo y Harry caminaran tras el féretro de su madre. Spencer afirma que se opuso firmemente a que dos niños de 15 y 12 años vivieran ese momento ante el mundo, y que la reacción de Carlos fue de total desacuerdo. Según Spencer, el entonces príncipe perdió los papeles ante su negativa.
La tensión continuó. Charles Spencer también cuenta una conversación telefónica en la que, tras la muerte de Diana, Carlos III habría mostrado su desprecio acumulado hacia la princesa y restado importancia al impacto de su fallecimiento. “Puedes estar seguro, pronto la olvidaremos”, habría dicho el monarca, según la versión de Spencer. Este fragmento, adelantado antes de la publicación, es el que ha provocado la reacción más fuerte de la Casa Real.
La respuesta de Buckingham Palace llegó rápido. De forma poco habitual, un portavoz desmintió la versión de Spencer, alegando que el dolor puede alterar los recuerdos y que la memoria de los hechos puede distorsionarse incluso muchos años después. La Casa Real evita entrar en detalles y prefiere dejar la polémica en el terreno de los recuerdos personales. Que el Palacio haya respondido públicamente es poco común, ya que normalmente no comenta libros o testimonios privados, lo que muestra la sensibilidad del asunto para la institución.
En el documental de la BBC 'Diana, 7 Days', el príncipe William describió la decisión de caminar tras el féretro como un acuerdo familiar difícil, pero necesario dadas las circunstancias. Harry, en sus memorias 'Spare', también recordó que algunos adultos se opusieron a que los niños participaran en la procesión.
En medio de este cruce de versiones, el papel del príncipe Harry es clave. Según ‘Page Six’, el duque de Sussex no solo conoce el contenido del libro, sino que ha sido uno de los principales apoyos de su tío en este proyecto. Harry habría visitado la finca familiar de los Spencer en julio para conversar sobre los textos, y su respaldo se mantiene aunque algunos capítulos puedan incomodar a su propio padre, el rey Carlos.
La relación entre Charles Spencer y el monarca nunca se recuperó tras la separación de Carlos y Diana, y menos aún después del accidente en París. Aunque han coincidido en algunos actos familiares, la distancia es evidente y el libro solo subraya esa fractura.
Charles Spencer ha defendido públicamente su obra como un homenaje sencillo a su hermana. En redes sociales, ha contado que grabó el audiolibro con su propia voz y que, al terminar, sintió que había dicho exactamente lo que necesitaba. Está convencido de que Diana habría aprobado cada palabra.
La expectación en torno a «El canto del cisne. Diana, mi hermana» es máxima. Antes de llegar a las librerías, la obra ya ha provocado reacciones, desmentidos y un nuevo capítulo en la historia de la familia real británica. El interés mediático recuerda a otros episodios recientes en los que la vida privada de los famosos se convierte en noticia, como informó espanol.news sobre Omar Montes y su recuperación tras una operación.
En el fondo, la publicación del libro de Charles Spencer muestra que la figura de Diana de Gales sigue siendo un tema incómodo y vigente para la monarquía. La memoria de Lady Di, lejos de desaparecer, vuelve al centro del escenario mediático, y cada nueva revelación demuestra que el pasado de la familia real británica sigue siendo terreno delicado. La obra de Spencer reabre viejas heridas y obliga a Buckingham Palace a posicionarse, aunque sea a través de portavoces y desmentidos. En este tablero, la memoria de Diana sigue siendo la pieza más imprevisible.
La controversia ha sido recogida también por medios españoles como El Mundo, que subrayan la excepcionalidad de la reacción oficial del Palacio y el impacto mediático internacional del libro.