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Coches viejos, camiones sobrecargados y Dacia en cada esquina: así es la realidad del transporte en Marruecos

Fernando Molina Español.News

Publicado por Fernando Molina

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Coches viejos, camiones sobrecargados y Dacia en cada esquina: así es la realidad del transporte en Marruecos

Por qué las carreteras de Marruecos evocan el pasado: experiencia de un conductor europeo. Recorrer las carreteras de Marruecos es como retroceder varias décadas: todavía circulan coches de los años 80, curiosos motocarros y camiones sobrecargados. Sin embargo, también se aprecian tendencias modernas: hatchbacks franceses y el dominio de Dacia. ¿Cómo influye esto en la percepción del tiempo y qué espera al parque automovilístico europeo? Todo en este reportaje.

La mañana en el aeropuerto de Uarzazate comienza con una sensación inesperada: parece que uno ha viajado al pasado. Ya al salir de la terminal queda claro que la realidad del transporte en Marruecos poco se parece a la europea. En las carreteras predominan coches que en España ya son verdaderas reliquias: viejas pick-ups, motocarros con remolques caseros, camiones cargados hasta arriba de heno, colchones o incluso ovejas vivas.

Llaman especialmente la atención los vehículos que, por su aspecto, tienen al menos cuarenta años. Por ejemplo, un Isuzu pick-up de los años 80 que aún transporta mercancía sin problemas. También aparecen vehículos que ni siquiera se ven en los rincones más remotos de España, como motocarros con remolques ensamblados literalmente con piezas improvisadas.

Pero no solo la maquinaria del pasado da forma al paisaje vial marroquí. Junto a las reliquias, aquí se utilizan activamente modernos hatchbacks franceses —Peugeot 208, Renault Clio— y automóviles Dacia de todos los modelos y colores. Dacia se ha convertido en un auténtico símbolo del parque automovilístico de Marruecos: gracias a sus dos fábricas, en Tánger y Casablanca, estos coches están en cada esquina, tanto entre conductores particulares como entre taxistas.

El contraste entre lo antiguo y lo nuevo es especialmente evidente en comparación con las tendencias europeas. En España, la edad media de los automóviles supera los 14 años, y muchos temen que la situación pueda empeorar debido a la incertidumbre sobre las normativas medioambientales. Sin embargo, un envejecimiento masivo del parque automovilístico, como en Marruecos, aquí es poco probable: la electrificación y la llegada de marcas chinas están renovando poco a poco el mercado, reduciendo los precios y haciendo que los coches nuevos sean más accesibles.

Las causas de esta diversidad de transporte en Marruecos no solo radican en la economía, sino también en las particularidades de la vida local. Aquí el automóvil no es solo un medio de transporte, sino también una herramienta de trabajo que se utiliza hasta el límite. Por eso en las carreteras se puede ver de todo: desde camiones cargados de enseres domésticos hasta turismos convertidos en pequeños camiones.

Viajar por Marruecos es no solo descubrir otro país, sino también una oportunidad para ver cómo cambia la cultura del transporte fuera de Europa. Para muchos conductores europeos, esta experiencia sirve como recordatorio de cómo eran las carreteras hace décadas y de por qué la renovación del parque automovilístico no es solo una cuestión de comodidad, sino también de seguridad.

Por cierto, el debate sobre la cultura vial y las normas de tráfico sigue vigente también en España. Por ejemplo, recientemente se ha discutido el tema de las multas por gestos habituales entre motoristas; se puede saber más sobre esto en el reportaje sobre los nuevos matices para conductores de vehículos de dos ruedas.

En conclusión, cabe destacar: pese a su exotismo aparente, las carreteras marroquíes no representan solo el pasado, sino también reflejan las tendencias actuales. Dacia, las marcas francesas e incluso las novedades chinas están transformando poco a poco la imagen del país, aunque los coches antiguos todavía no tienen prisa por desaparecer de las calles.

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