La alcaldesa de Alcalá de Henares retira a Víctor Acosta de la segunda tenencia de alcaldía tras denuncias de acoso. La decisión tensiona el acuerdo entre PP y Vox y deja en el aire la estabilidad del gobierno local.
El Ayuntamiento de Alcalá de Henares vive su mayor crisis política desde las elecciones municipales de 2023. La alcaldesa Judith Piquet (PP) ha destituido a Víctor Acosta, portavoz de Vox y segundo teniente de alcalde, después de que dos funcionarios municipales presentaran denuncias por presunto acoso sexual y laboral contra él. Esta decisión, inesperada para Vox y la oposición de izquierdas, pone en riesgo la continuidad del pacto de gobierno entre PP y Vox en una de las ciudades más relevantes de la Comunidad de Madrid.
La ruptura se produce tras semanas de tensiones internas y desacuerdos sobre la gestión municipal. Según fuentes del PP, la destitución responde tanto a la falta de confianza política como a la negativa de Acosta a respaldar los Presupuestos municipales. Vox, por su parte, había bloqueado la negociación presupuestaria desde diciembre, exigiendo acceso a la contabilidad municipal, algo que los servicios técnicos no avalaron. Ante la imposibilidad de aprobar nuevas cuentas, el gobierno local presentó una modificación presupuestaria de 68 millones de euros, que Vox rechazó en pleno.
El conflicto se agravó cuando Acosta difundió un comunicado cuestionando la honorabilidad del equipo de gobierno y sugiriendo posibles irregularidades, sin aportar pruebas concretas. Para el PP, mantener a Acosta en la segunda tenencia de alcaldía resultaba insostenible tras sus declaraciones públicas y la pérdida de confianza entre los socios de gobierno. La reorganización de competencias dentro del ejecutivo local fue inmediata, aunque Acosta conserva otras áreas bajo su responsabilidad.
Las denuncias contra Acosta, presentadas a finales de mayo, incluyen acusaciones de acoso sexual, acoso laboral, amenazas y revelación de secretos. Hasta ahora, el PP había defendido la presunción de inocencia y evitado tomar medidas, argumentando que no actuaría sin una sentencia firme. Sin embargo, la presión interna y la falta de avances en la gestión municipal han precipitado el cambio de postura este fin de semana.
La reacción de Vox no se hizo esperar. El partido ultra anunció que sus servicios jurídicos ya trabajan junto a Acosta para analizar la denuncia y reiteró su rechazo a cualquier conducta de acoso, al tiempo que criticó los “juicios paralelos” y sugirió que la denuncia podría estar relacionada con las irregularidades que el grupo municipal de Vox ha señalado en la gestión de la Ciudad Deportiva local.
La estabilidad del gobierno municipal de Alcalá de Henares, ciudad de más de 200.000 habitantes, queda ahora en entredicho. El futuro del pacto entre PP y Vox depende de la respuesta de la formación de Acosta, que ha convocado declaraciones públicas para este lunes. En los últimos años, acuerdos similares entre ambos partidos han fracasado en municipios como Móstoles, Torrelodones y Leganés, lo que añade incertidumbre sobre el desenlace en Alcalá.
Alcalá de Henares es uno de los principales municipios del Corredor del Henares y un referente histórico y universitario en la Comunidad de Madrid. La ciudad ha experimentado en la última década una intensa competencia política entre bloques de izquierda y derecha, con pactos de gobierno que han requerido acuerdos entre partidos rivales. La actual crisis puede tener repercusiones en la gobernabilidad local y en la estrategia de alianzas de cara a las próximas elecciones municipales previstas para la primavera de 2027.