Melchor León, vicepresidente segundo de la Asamblea de Ceuta, reclama la salida de Miguel Ángel Pérez Triano por su papel en la crisis migratoria. El conflicto interno sacude al PSOE local y pone en cuestión la gestión del Gobierno en la ciudad.
El PSOE de Ceuta afronta una fractura interna tras la petición pública de Melchor León, vicepresidente segundo de la Asamblea y diputado socialista, que ha exigido la dimisión inmediata de Miguel Ángel Pérez Triano como delegado del Gobierno en la ciudad. León, que también es uno de los principales representantes del partido en la región, ha hecho pública su postura a través de sus redes sociales, criticando abiertamente la gestión de la crisis migratoria y la respuesta institucional ante la llegada masiva de personas a Ceuta.
León ha señalado que la situación actual ha generado un clima de inseguridad y preocupación entre los vecinos, mencionando el aumento de robos, agresiones y otros delitos que, según él, han alterado la vida cotidiana en la ciudad. El diputado ha defendido que los ceutíes tienen derecho a vivir en paz y ha reclamado medidas urgentes para devolver la tranquilidad a las calles, subrayando que la gestión de la Delegación del Gobierno ha sido insuficiente y alejada de las necesidades reales de la población.
En sus declaraciones, León ha acusado a Pérez Triano de priorizar sus intereses personales y su carrera política sobre el bienestar de Ceuta, recordando que el delegado es también secretario general del PSOE ceutí y candidato a las próximas elecciones autonómicas. Según el diputado, la ciudad ha sufrido pérdidas económicas de hasta 28 millones de euros, suspensión de fiestas y cierre de comercios, mientras la Delegación del Gobierno, a su juicio, ha optado por mirar hacia otro lado en el momento más crítico de las últimas décadas.
El conflicto se agrava por la reciente decisión del Grupo Parlamentario Socialista de reorganizar la representación en los consejos de administración de las empresas municipales, concentrando el control en Melchor León y Sebastián Guerrero y dejando fuera a miembros cercanos a Pérez Triano. Aunque oficialmente se ha justificado por motivos organizativos, la medida ha sido interpretada como un reflejo de la división interna y la pérdida de confianza en la actual dirección.
León ha advertido que no piensa guardar silencio ante la situación, aunque ello le pueda costar un expediente disciplinario o incluso la expulsión del partido. Ha insistido en que la prioridad debe ser la ciudad y no los equilibrios internos del PSOE, reclamando transparencia y una gestión que responda a las demandas de los ciudadanos. Además, ha acusado al Gobierno de ocultar información relevante sobre la crisis migratoria y ha reiterado que no permitirá que se silencien los problemas reales de Ceuta.
La tensión en el PSOE ceutí se produce en un contexto de presión social y política por la gestión de la crisis migratoria, que ha puesto a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones locales y estatales. En semanas anteriores, el Gobierno central reforzó la coordinación y movilizó recursos para intentar restaurar la normalidad en la ciudad, como se detalla en el análisis sobre la respuesta estatal ante la crisis en Ceuta.
Ceuta, enclave estratégico en la frontera sur de Europa, ha sido escenario recurrente de tensiones migratorias en los últimos años. La ciudad cuenta con una población de alrededor de 85.000 habitantes y una economía muy dependiente del comercio y los servicios. La llegada masiva de migrantes suele generar presión sobre los recursos públicos y la convivencia, obligando a las autoridades a buscar soluciones rápidas y eficaces. El papel del delegado del Gobierno es clave en la coordinación entre administraciones y en la gestión de emergencias. La actual crisis interna en el PSOE ceutí añade incertidumbre sobre el futuro político de la ciudad y la capacidad de respuesta ante nuevos desafíos migratorios.