Una nueva ola de calor golpea el sur y el este peninsular con máximas que superan los 42 ºC y una intensa calima sahariana. Andalucía, Extremadura, Murcia, Castilla-La Mancha y el sur valenciano serán las zonas más afectadas, según AEMET.
El miércoles 29 de julio marca el inicio de un episodio meteorológico especialmente adverso en el sur y el este de la Península. La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) advierte de la llegada de la cuarta ola de calor del verano, que coincide con una intrusión de polvo sahariano que ya tiñe los cielos de Andalucía, Extremadura, Región de Murcia, Castilla-La Mancha y el sur de la Comunidad Valenciana. Las temperaturas máximas superarán los 42 ºC en varias zonas, mientras la calima reducirá la visibilidad y aumentará la sensación de bochorno.
La situación responde a la presencia de una dorsal subtropical sobre la Península y a la entrada de vientos del sur, que arrastran aire muy cálido y partículas minerales desde el norte de África. Este fenómeno, conocido como calima, se mantendrá durante varios días y afectará especialmente a las regiones del interior peninsular, donde el cielo adoptará tonos blanquecinos y ocres. Según AEMET, el episodio térmico se prolongará al menos hasta el domingo 2 de agosto, con una probabilidad alta de persistencia.
Calima persistente en el sur y el este
Durante las jornadas de miércoles a viernes, la calima será prácticamente continua en Andalucía, Extremadura, Región de Murcia, Castilla-La Mancha y el sur valenciano. Aunque las concentraciones de polvo no alcanzarán niveles excepcionales, sí serán suficientes para enturbiar el ambiente y dificultar la visibilidad, especialmente en las horas centrales del día. En algunas áreas del suroeste y del interior, el polvo sahariano podrá mezclarse con humo de incendios forestales activos, intensificando el aspecto velado del cielo y añadiendo un factor de riesgo adicional para la salud.
Las autoridades recomiendan a quienes trabajen al aire libre que sigan los avisos oficiales y consulten las condiciones de riesgo, ya que en situaciones de calor extremo puede existir derecho a permisos retribuidos especiales. La combinación de altas temperaturas y calima obliga a extremar la precaución, sobre todo entre personas vulnerables y colectivos expuestos.
Expansión hacia el centro y el archipiélago
La masa de aire cargada de polvo avanzará progresivamente hacia otras regiones, alcanzando Madrid, Castilla y León, Aragón, Navarra, La Rioja, el este peninsular y Baleares. En la Comunidad Valenciana y el valle del Ebro, el cielo presentará un tono blanquecino durante buena parte de la semana, coincidiendo con el periodo de temperaturas más elevadas. Canarias también quedará expuesta a la calima a partir del jueves 30 de julio, con un descenso de la capa húmeda y un aumento notable de las temperaturas, especialmente en las medianías y zonas interiores de las islas de mayor relieve.
Temperaturas extremas y noches tropicales
Las previsiones apuntan a máximas de entre 39 y 41 ºC en los principales valles del suroeste, de 37 a 39 ºC en la Meseta Norte y La Mancha, y hasta 42 ºC en el valle del Ebro y las depresiones del nordeste. No se descarta que localmente se superen los 42 ºC, sobre todo en el interior de la mitad sur durante el fin de semana. Las noches serán especialmente cálidas y dificultarán el descanso, agravadas por la humedad y la persistencia del calor. Para mitigar el impacto en el hogar, existen recomendaciones específicas para dormir mejor en verano sin abusar del aire acondicionado.
Lluvias de barro y tormentas
El acercamiento de una vaguada incrementará la inestabilidad durante el fin de semana, especialmente en el extremo nordeste peninsular. Las tormentas previstas en Cataluña y el Pirineo podrían coincidir con la presencia de polvo en suspensión, lo que daría lugar a lluvias de barro si las precipitaciones arrastran las partículas minerales hasta el suelo. Sin embargo, la aparición de este fenómeno dependerá de la coincidencia exacta entre la lluvia y la concentración de polvo, por lo que no todas las zonas afectadas por la calima experimentarán precipitaciones sucias.
La distribución de las tormentas aún presenta incertidumbre y puede variar en las próximas actualizaciones. AEMET recomienda consultar sus predicciones y avisos especiales por ola de calor para seguir la evolución del episodio.
El impacto de fenómenos meteorológicos extremos en la vida cotidiana y en sectores como la agricultura ha sido objeto de análisis en otros contextos, como el caso de la transformación agrícola en el Valle de Viedma, donde la adaptación al clima y la innovación han resultado claves para el desarrollo local, según se relata en este reportaje sobre el salto de Javier Novoa.
La combinación de calor extremo y calima no solo afecta a la salud y al bienestar, sino que también puede tener consecuencias en la calidad del aire, la visibilidad y la actividad económica. Las autoridades insisten en la importancia de seguir las recomendaciones oficiales y adaptar las rutinas diarias para minimizar los riesgos asociados a este episodio.