Madrid investiga denuncias de abusos sexuales y psicológicos en la comunidad religiosa HAM. Se han presentado denuncias de abusos sexuales y psicológicos en la comunidad religiosa HAM de Getafe. Las autoridades eclesiásticas han apartado al líder y han iniciado una investigación interna. Las víctimas exigen medidas contundentes.
En la Comunidad de Madrid ha estallado un gran escándalo en torno a la congregación religiosa Hijas y Hermanos del Amor Misericordioso (HAM), con sede en Getafe. Según informa EL PAÍS, decenas de exmiembros y miembros actuales han denunciado abusos sexuales y psicológicos por parte de la dirección, incluida la madre superiora María Milagrosa Pérez, conocida como Marimí. Entre las acusaciones figuran el aislamiento forzado, castigos físicos y manipulaciones bajo el pretexto de guía espiritual.
Acusaciones y reacción de la Iglesia
Las quejas sobre las acciones de Marimí y algunos sacerdotes fueron presentadas formalmente ante la diócesis de Getafe, presidida por el obispo Ginés García Beltrán. Debido a la gravedad de las acusaciones, el caso fue remitido al Vaticano. Entre las víctimas se encuentran jóvenes, tanto hombres como mujeres, a quienes se les prometía un acceso más rápido al orden sacerdotal o un estatus especial en la comunidad. En uno de los casos, según la denuncia, la líder utilizó argumentos religiosos para justificar contactos íntimos, y cualquier duda era calificada como una “tentación del demonio”.
Medidas provisionales y peticiones de las víctimas
La Archidiócesis de Madrid apartó a Marimí de la dirección hace ya nueve meses y prohibió temporalmente la admisión de nuevos seminaristas. Para supervisar la situación se designó a la comisaria Pilar Arroyo Carrasco, encargada de revisar la estructura de gobierno, los programas educativos y la gestión financiera de HAM. Sin embargo, según las víctimas, no ha habido cambios en la vida de la comunidad y los contactos con la exlíder continúan.
Carta de las víctimas e investigación en el Vaticano
Un grupo de unas veinte personas afectadas envió una carta al arzobispo de Madrid, José Cobo Cano, exigiendo el reconocimiento de los daños sufridos por las víctimas y sus familias, y la adopción de medidas conforme a las recomendaciones del Tribunal de la Rota Romana. Este tribunal eclesiástico ha elaborado más de mil páginas de análisis, en las que se recogen indicios de graves delitos canónicos (delicta graviora). La carta exige también la suspensión total de cualquier contacto con Marimí y la rama masculina de HAM.
Reacción de las partes y situación en la comunidad
Actualmente, HAM cuenta con más de 120 miembros, la mayoría menores de 30 años. La comunidad incluye además una rama femenina y un grupo de laicos que apoyan económicamente a la organización. Estos últimos niegan las acusaciones de aislamiento y manipulación, asegurando que todas las medidas adoptadas son temporales y preventivas. Mientras tanto, según datos de EL PAÍS, más de 30 víctimas presentaron por primera vez denuncias ante la diócesis de Getafe en 2024.
Próximos pasos y restricciones
Mientras la investigación sigue en curso, la diócesis ha prohibido a los seminaristas activos de HAM solicitar la ordenación sacerdotal. La residencia de HAM en Serranillos del Valle sigue en funcionamiento; sin embargo, según fuentes citadas, la Conferencia Episcopal Española ha advertido que los jóvenes alojados allí no son considerados oficialmente seminaristas de la diócesis.