La Guardia Civil ha arrestado a cuatro miembros de una familia en Valencia por una estafa piramidal que afectó a 81 personas. Utilizaban una web fraudulenta y actos benéficos para captar fondos. El fraude supera el millón de euros.
Una operación de la Guardia Civil en Valencia ha terminado con la detención de cuatro personas de una misma familia, acusadas de orquestar una estafa piramidal que habría dejado al menos 81 víctimas y un perjuicio económico superior al millón de euros. Los arrestos se produjeron en las localidades de Silla y El Perellonet, donde residían los principales implicados. Según la investigación, el grupo utilizaba una web falsa de inversión y se apoyaba en círculos de confianza y eventos benéficos para atraer a nuevos clientes.
La investigación, denominada “Trettifire”, reveló que la principal sospechosa, junto a otros familiares, creó una sociedad instrumental para ofrecer supuestos servicios de inversión a cerca de 700 clientes. Manipulaban los rendimientos mostrados en su propia plataforma digital, simulando beneficios inexistentes. El dinero de los nuevos inversores se redistribuía como falsas ganancias para otros, reproduciendo el esquema clásico de un sistema piramidal o ‘Ponzi’.
El grupo no solo recurría a la manipulación digital, sino que también explotaba relaciones personales y la participación en galas benéficas para reforzar su imagen de fiabilidad. De este modo, lograron captar fondos de personas de su entorno y de desconocidos, aprovechando la confianza generada en actos públicos y el respaldo de figuras conocidas.
El alto nivel de vida de los implicados fue uno de los elementos clave que llamó la atención de los investigadores. Parte de las ganancias obtenidas se destinaban a ocio, artículos de lujo y retiradas frecuentes de efectivo, que en algunos casos alcanzaron los 343.000 euros. Además, se detectaron pagos por valor de 149.000 euros a plataformas tecnológicas.
Durante los registros domiciliarios, la Guardia Civil intervino 26.000 euros en efectivo, un vehículo de alta gama, equipos informáticos y bolsos de lujo, con un valor conjunto de 257.429 euros. También se bloquearon cuentas bancarias con 235.000 euros y propiedades valoradas en 1.275.000 euros. En total, la operación permitió inmovilizar once vehículos, nueve inmuebles, relojes de lujo y material informático, mientras se espera información adicional de entidades bancarias nacionales y extranjeras.
Los detenidos son dos mujeres de 35 y 38 años y dos hombres de 30 y 46 años, a quienes se atribuyen 84 delitos: 81 de estafa, uno de falsificación documental, uno de blanqueo de capitales y uno de pertenencia a organización criminal. Además, otras cuatro personas —dos mujeres de 68 y 71 años y dos hombres de 70 y 73— están siendo investigadas por su posible implicación.
La investigación fue desarrollada por el Equipo de Delitos Económicos de la Unidad Orgánica de la Comandancia de Valencia, y las diligencias han sido remitidas al Juzgado de Instrucción número 1 de Valencia Plaza. Este caso se suma a otras actuaciones recientes de las fuerzas de seguridad en la Comunidad Valenciana, como la intervención policial en la sede de EDA TV en Madrid, donde se ejecutó una orden de detención contra un periodista, según se informó en una cobertura anterior sobre actuaciones policiales relevantes.
Las estafas piramidales, conocidas también como esquemas Ponzi, suelen aprovechar la confianza de los inversores y la apariencia de rentabilidad para captar fondos, pero carecen de actividad económica real. En España, este tipo de delitos ha motivado en los últimos años un refuerzo de la vigilancia sobre plataformas de inversión no reguladas y campañas de advertencia por parte de las autoridades. La colaboración ciudadana y la denuncia temprana son consideradas claves para frenar la expansión de estos fraudes. La Comunidad Valenciana ha registrado varios casos de estafas financieras en la última década, lo que ha llevado a un endurecimiento de los controles y a una mayor coordinación entre cuerpos policiales y entidades bancarias.