Hollywood se despide de Diane Keaton, icono de estilo y estrella de la comedia. El mundo del cine ha sufrido una pérdida irreparable. Ha fallecido la legendaria actriz. Su estilo único inspiró a millones. Hollywood lamenta la partida de una gran estrella.
El mundo del cine quedó paralizado por la sorpresiva noticia: a los 80 años falleció Diane Keaton. Su partida fue un golpe inesperado tanto para sus colegas como para millones de admiradores en todo el mundo, ya que no había trascendido ninguna información sobre enfermedad o malestar. La meca del cine despide a una de las actrices cómicas más originales y queridas, cuyo talento trascendía cualquier género.
Diane Keaton no era solo una actriz, era un fenómeno. Cuando su carrera despegó y pudo imponer sus propias reglas, no dudó en declarar que su principal referente siempre fue Katharine Hepburn. De ella heredó no solo una mirada independiente sobre la feminidad, sino también un estilo inconfundible. Ambas siguen siendo consideradas mujeres que usaban pantalones en Hollywood mejor que cualquier hombre. Los pantalones anchos de corte masculino, la corbata, el chaleco y el sombrero fedora se convirtieron en su sello en los años 70, desafiando los estándares glamorosos de la época.
Su camino hacia la cima comenzó en 1968 en Broadway, en la exitosa obra «Hair», tras lo cual siguieron pequeños papeles en el cine. El verdadero salto llegó en 1972, cuando Francis Ford Coppola le confió el papel de Kay Adams en la icónica saga «El Padrino». Sin embargo, durante una década, su nombre estuvo estrechamente vinculado a Woody Allen, con quien mantenía no solo una relación profesional, sino también sentimental. Se convirtió en su musa, participando en varias de sus películas más emblemáticas, entre ellas «Annie Hall» de 1977. Ese papel, que le valió su único Oscar, era en esencia una versión idealizada de sí misma, lo que conquistó tanto a críticos como a espectadores.
El personaje de Annie Hall, con sus excentricidades, neurosis y estilo inconfundible, se convirtió en un reflejo de la propia Diane. La crítica feminista Molly Haskell elogió su trabajo, viendo en él un nuevo tipo de heroína: compleja, independiente y en igualdad con los hombres. Tras su ruptura con Allen, vivió apasionados romances, como el que mantuvo durante cinco años con Warren Beatty, y una larga relación no oficial con su compañero de «El Padrino», Al Pacino.
A pesar de sus romances públicos, se mantuvo fiel a su independencia y tomó una decisión valiente para la época: ser madre soltera. A los 50 años adoptó a dos hijos, Dexter y Duke, quienes, según confesó, se convirtieron en el gran amor de su vida junto a su madre y su hermano. Cuidó hasta el final de su madre, que padecía Alzheimer, y de su hermano, que sufre un trastorno mental.
Sus talentos no se limitaban a la actuación. Keaton incursionó en la dirección y producción de películas y series, y se dedicó seriamente a la fotografía, convirtiéndola en una práctica creativa. Otra de sus pasiones era la preservación de edificios históricos: compraba y restauraba casas con arquitectura singular.
Otras estrellas que la conocieron comparten recuerdos llenos de cariño. Bette Midler la describió como brillante e increíblemente divertida. Elizabeth Banks destacó su enorme influencia cultural. Ben Stiller no dudó en llamarla una de las más grandes actrices de todos los tiempos, y Jane Fonda resaltó su creatividad ilimitada y su absoluta originalidad. Hollywood no ha perdido solo a una estrella, sino a toda una época.