El Congreso vivió una jornada tensa. Junts, PP y Vox votaron en contra de los decretos de vivienda y chocaron de frente con el Gobierno y la izquierda. Desde primera hora, la presión social se notó en la calle. Cientos de manifestantes, muchos venidos de la acampada de la Puerta del Sol, gritaron consignas ante el Parlamento. El ambiente era de juicio público. Junts quedó en el centro de las críticas por bloquear medidas que buscaban frenar desahucios como el de Maricarmen.
La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, intentó hasta el final convencer a Junts para que cambiara su voto. Recordó que el 90% de las propuestas de Junts estaban en el decreto. También señaló que partidos con posturas parecidas, como PNV y Coalición Canaria, sí apoyaban la medida. Pero la portavoz de Junts, Miriam Nogueras, no cedió. Defendió que el decreto era insuficiente y no resolvía los problemas de fondo, aunque eso dejara a su grupo solo en la votación.
El paquete de medidas presentado al Congreso constaba de dos decretos: uno centrado en la protección frente a desahucios y otro sobre la prórroga automática de contratos de alquiler.
El Gobierno mostró su frustración. Acusó a Junts de dar esperanzas de apoyo para luego retirarlas. Rodríguez llegó a ofrecer tramitar el decreto como ley para permitir cambios, pero Junts ya había decidido. El portavoz de ERC, Gabriel Rufián, fue directo. Mostró un billete de 50 euros en el hemiciclo y acusó a Junts, PP y Vox de anteponer intereses económicos a los derechos de la gente. Rufián avisó de que tumbar los decretos podía tener consecuencias políticas inmediatas y criticó la falta de sensibilidad ante la presión social.
Desde el PSOE, Patxi López insistió en que los decretos ya estaban evitando desahucios. Dijo que cada voto en contra era una condena para personas vulnerables. El Gobierno, con la vista puesta en una posible convocatoria electoral, centró su estrategia en movilizar a la izquierda y responsabilizar a Junts, PP y Vox de los desahucios que puedan venir. Rodríguez lanzó un mensaje claro al PP: si se ponen del lado de los fondos buitre, quedan inhabilitados para gobernar. También recordó el caso de Maricarmen y criticó la actitud de Isabel Díaz Ayuso, que llegó a burlarse de la afectada incluso cuando estaba en el hospital.
Según el Gobierno, el texto del decreto recogía mecanismos de protección frente a desahucios y la fórmula de enervación para salvaguardar a pequeños propietarios, incorporando el 90% de las propuestas de Junts. Tras el rechazo, Junts anunció que presentará su propio texto al PSOE como base para una futura negociación.
PNV y Coalición Canaria defendieron su apoyo crítico al decreto. Admitieron que no compartían todos los puntos, pero que la emergencia exigía responsabilidad. Vox, en cambio, se burló de la política de vivienda del Gobierno y dijo que los decretos solo sacarían viviendas del mercado, sin atacar el problema real. El PP, con Juan Bravo al frente, apostó por construir más vivienda y propuso una ley antiokupas. Negó que el decreto hubiera evitado el caso de Maricarmen.
El ambiente preelectoral se notó en el hemiciclo. Los discursos parecían ya de campaña. La izquierda acusó a Junts, PP y Vox de seguir el dictado de los fondos buitre y de anteponer intereses económicos a las necesidades sociales. La presión en la calle y la división en el Congreso anuncian semanas de máxima tensión política. Como se detalla en un análisis anterior, el futuro de la política de vivienda en España queda en el aire tras este choque parlamentario.
La batalla por la vivienda en España es ya un termómetro de la fractura política y social. El rechazo a los decretos deja sin protección a quienes temen un desahucio inmediato y muestra lo difícil que es llegar a acuerdos en temas clave. El caso de Maricarmen ha puesto rostro a un problema que afecta a miles de familias. La estrategia del Gobierno de culpar a la oposición por cada desahucio futuro marca un giro en la pelea política. En este contexto, la vivienda se convierte en uno de los principales campos de batalla electoral y social, con consecuencias directas para la estabilidad legislativa y la vida diaria de los ciudadanos.
La votación de los decretos fue seguida en directo por medios como Agencia EFE y RTVC. Confirmaron que Junts, PP y Vox sumaron los votos necesarios para bloquear la convalidación. El Gobierno, según declaraciones recogidas por EFE, no pensaba retirar los decretos pese al rechazo. La ministra Rodríguez reiteró que estaba dispuesta a tramitar el texto como proyecto de ley para facilitar enmiendas. Además, la aceleración de la agenda de vivienda estuvo ligada a la reacción social tras el desahucio de Maricarmen Abascal el 23 de septiembre, un hecho que marcó el calendario político y mediático de las últimas semanas. Más detalles sobre la cronología y el trasfondo de la crisis pueden leerse en el reporte de Agencia EFE.