El magistrado Antonio Piña pide a la Policía analizar conversaciones entre Villarejo y Cospedal. El objetivo es detectar posibles indicios de delito en el material incautado. El caso reabre el foco sobre la ex secretaria general del PP.
El juez Antonio Piña, al frente del macrosumario del caso Villarejo en la Audiencia Nacional, ha dado un nuevo paso en la investigación al ordenar a la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional que rastree entre el material incautado al excomisario José Manuel Villarejo. El objetivo es localizar conversaciones, correos electrónicos o transferencias bancarias que puedan contener indicios de criminalidad y que involucren a María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP, y a su expareja Ignacio López del Hierro.
La decisión del magistrado responde a una petición reiterada del PSOE, que ejerce la acusación popular en varias piezas del caso Villarejo y busca reabrir la vía penal contra Cospedal. Hasta ahora, todos los intentos socialistas de que la exdirigente popular vuelva a ser imputada han sido rechazados por la Audiencia Nacional. Cospedal ya fue investigada en la pieza Kitchen, pero el anterior instructor, Manuel García-Castellón, archivó la causa respecto a ella.
En esta ocasión, Piña ha aceptado también requerir una grabación difundida por RAC1, en la que Villarejo y Cospedal conversan sobre la documentación que habría sido retirada a Luis Bárcenas, extesorero del PP. En el audio, la ex secretaria general menciona que "limpiaron" a Bárcenas "todo lo que tenía", según la transcripción difundida por la emisora catalana. La Fiscalía Anticorrupción se opuso a la incorporación de estos audios, pero el juez ha decidido avanzar en esa línea.
La resolución de Piña surge tras varias solicitudes de aclaración del PSOE, especialmente después de que el magistrado rechazara en enero volver a citar como imputados a Cospedal y López del Hierro. Aunque el juez mantiene su negativa a reabrir la imputación, sí ha ordenado a Asuntos Internos que analice en profundidad las grabaciones y documentos intervenidos a Villarejo en busca de elementos que puedan reactivar la causa.
Este movimiento judicial se produce en la recta final del juicio por el caso Kitchen, donde se investigó el supuesto espionaje a Bárcenas para sustraerle material comprometedor sobre altos cargos del PP. La Audiencia Nacional ha descartado hasta ahora reabrir la investigación contra Cospedal, pero la aparición de nuevas pruebas podría cambiar el escenario. En el contexto de otras investigaciones recientes, como la tensión entre Guardia Civil y juez por el acceso a datos fiscales en el caso Ayuso, que se detalla en este análisis sobre la pugna judicial en investigaciones políticas, se observa una tendencia a revisar el alcance de las pesquisas en casos de alto perfil.
El caso Villarejo ha sacudido la política española en los últimos años, implicando a figuras relevantes y generando un intenso debate sobre el uso de medios policiales y judiciales en la lucha interna de los partidos. La pieza Kitchen, en particular, puso el foco en las maniobras para controlar información sensible dentro del PP. La decisión de Piña de buscar nuevos indicios en los archivos de Villarejo podría tener consecuencias para futuras investigaciones y para la posición de Cospedal en el proceso. La Audiencia Nacional mantiene la puerta abierta a nuevas diligencias si aparecen pruebas relevantes, aunque por ahora no se ha reactivado la imputación formal contra la ex secretaria general del PP.